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Ricardo Souto: «La mayoría de bogavantes vienen del sur, gallegos hay muy pocos»

SOMOS MAR

CESAR QUIAN

Cuarta generación de una familia dedicada al mar, ha incorporado las redes sociales al negocio y adelanta que esta semana será crucial para la campaña de Navidad

13 dic 2021 . Actualizado a las 22:25 h.

Es mayorista, minorista, community manager, descargador del muelle, transportista de pescado y marisco, contable, empresario, padre y marido. «Trabajo cuando mis hijos duermen, pero me gusta ir a darles un beso por la mañana. Duermo poco para ganarme la vida. Tengo meses de sueño acumulado», comenta sin perder el buen humor. Se llama Ricardo Souto Pérez y forma parte de la cuarta generación de una familia con la piel curtida por el salitre. A sus 33 años se adaptó a los nuevos tiempos y desde el 2016 utiliza las redes sociales para comprar y vender producto. «Empecé a contactar con restaurantes y con otros mayoristas que trabajan con pescados de primera calidad, pero que no son de aquí. La mayoría de los bogavantes vienen del sur, gallegos hay muy pocos y los que llegan a la lonja no te dan para atender un pedido importante de un restaurante», explica mientras me muestra su perfil de Instagram, peixes e mariscos r souto. «Subo yo las fotos y todo. Tengo un amigo que controla más que me corrige algunas cosas. Me lo curré yo solo. Hasta para aprender a hacer una factura utilicé un tutorial de YouTube. Si supiese hablar inglés creo que tendría proveedores en Inglaterra», afirma. 

En camión a la plaza

Me habla de su abuela Victoria, una histórica de la plaza de Lugo. Del añorado periodista Lolo Gantes, que era tío suyo, y de su padre, del que aprendió el oficio. «Saqué el graduado escolar y con 16 años empecé a trabajar en el Muelle. Mi padre lleva toda la vida transportando en camión de la lonja al mercado el producto que compran las placeras. Gritan «¡Ríchaaaaaard!», y aparece con el gancho para las cajas y las lleva al camión. Yo lo hago, pero empecé con las descargas de los barcos. Vamos colocando lo que traen y los estibamos. Eso me obliga a estar a las dos de la mañana, por ejemplo. Hay días que duermo dos horas. Sé que es poco, que esto no es vida, pero quiero estar en todos los procesos porque es fundamental para conocer todos los detalles y reconozco que me gusta el negocio. De sábado para domingo, que podría dormir más, ya estoy despierto a las ocho de la mañana y otras veces duermo siestas de horas», relata este coruñés de la Sagrada que se crio jugando por el barrio de Os Mariñeiros. Sus dos hijos tienen 7 y 3 años y dice que comen mucho pescado. «En casa sí, pero cuando vamos por ahí no lo pedimos porque la lubina o la centolla la preparo yo muy bien en mi cocina», asegura. 

El boxeo

Los amigos le llaman Richi y su padre, Nené. «Siempre dice que a miña cabeza non para. Es verdad, sigo aprendiendo día a día. Empecé con cero euros, llevo mucho tiempo sin coger unas vacaciones y ahora tengo siete negocios», destaca. Sí, porque además de su trabajo como mayorista, también es minorista. «Mi hermana tiene una tienda en la plaza de Lugo, llevo la pescadería del Maxi Día de Arteixo, otro local en la calle Rodrigo A. de Santiago que abrí hace dos semanas y que creo que va a funcionar muy bien, y otro en la Sagrada que posiblemente me vea obligado a cerrar. Gracias a estar en las descargas sé qué es lo que va a haber. Siempre apuesto por el producto fresco, pero mando a uno u otro lado según precio y tamaño», confiesa Ricardo, que lleva unos meses sin practicar su deporte favorito, el boxeo.