Suscríbete 1 año y te regalamos 140 días gratis
Quiero la oferta
Patrocinado por

Impóngase ya el control telemático del molusco foráneo

Fernando Otero ABOGADO DEL SECTOR ALIMENTARIO

SOMOS MAR

Martina Miser

19 nov 2021 . Actualizado a las 08:10 h.

Como tantas otras veces en los últimos años, nuestro sector comercializador de marisco bivalvo y el propio mercado se está viendo sobresaltado con informaciones que dan cuenta de la incautación en nuestras carreteras de partidas de moluscos procedentes de Portugal. Se trata de medidas cautelares acordadas en el curso de actuaciones inspectoras que, si las analizamos, vemos que se basan invariablemente, no en la salubridad del producto (para nada cuestionada con las analíticas en la mano), sino en la detección de irregularidades formales en los documentos de registro, las llamadas guías de extracción. Un problema que a su vez genera una bola de sospechas en cuyo origen está la desconfianza de las autoridades sanitarias españolas en los mecanismos públicos de inspección de la extracción de marisco en el país vecino. Un problema entre gobiernos, pues, pero que coge en medio a los depuradores y comercializadores gallegos y, a la postre y por desgracia, a la imagen del molusco en general.

Estamos hablando de una extracción y comercialización al resto de Europa que, no hace falta recordarlo, son totalmente legales, y ni siquiera se pueden considerar importación, al tratarse de operaciones intracomunitarias. Otra cosa es que en nuestro caso sean una consecuencia no deseada de la falta de producción en estos momentos de bivalvos gallegos suficientes para acercarnos lejanamente a cubrir una cuota mínima del mercado nacional. Autoabastecimiento con nuestro propio molusco que, nadie lo dude, es lo que todo el sector comercializador y depurador anhela. Pero, lamentablemente, la situación de la producción aquí es, hoy por hoy, la que es.

Así las cosas, podemos quedarnos con esa idea y lamentar la tríada fatal de la merma crónica de la producción autóctona, la reiteración de actuaciones policiales sin profundización en la raíz del problema y el inevitable perjuicio de todo ello para la imagen colectiva de este magnífico producto que es el molusco bivalvo, o podemos asumir la realidad de frente y tratar de ponerle remedio de una vez por todas.