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Los ojos que cuidan de los cetáceos en los 1.500 kilómetros del litoral gallego

Pablo Varela Varela
pablo varela CARBALLO / LA VOZ

SOMOS MAR

Alfredo López, durante una intervención en la playa de Balarés (Ponteceso), en el año 2019
Alfredo López, durante una intervención en la playa de Balarés (Ponteceso), en el año 2019 ANA GARCIA

Alfredo López es biólogo en la Cemma, que cuenta con una red hiperlocal por la costa y este sábado propone una jornada de formación en Corme

16 oct 2021 . Actualizado a las 04:50 h.

Cuando tenía once años, el vigués Alfredo López se encontró en las aguas de Portonovo con una cría de arroaz. Flotaba, muerta, con un corte en su vientre. «Eu era un neno, e quizais ese foi o motivo de que, xa sendo maior, quixese facer algo», cuenta. A día de hoy es la cara visible de la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños de Galicia (CEMMA), que hoy (11.00 horas) ejecutará en la praia do Osmo (Corme) una jornada de formación en la atención a animales varados.

Por la dificultad de abarcar avisos a lo largo de los casi 1.500 kilómetros del litoral gallego, el desarrollo de las redes hiperlocales es una cuestión clave para la CEMMA, que cuenta con un centenar de colaboradores distribuidos entre ocho comarcas: desde A Mariña, pasando por Ferrol, A Coruña, Bergantiños, Ribeira, O Grove, la ría de Vigo y A Guarda. «Tódalas persoas que fan uso da costa son ollos útiles. É fundamental a colaboración cidadá. Queremos devolverlle á xente o que nós aprendemos», explica López, biólogo.

El pasado fin de semana, estando en O Grove, se topó con el varamiento de dos delfines comunes que, tras unos días de temporal, se perdieron en el interior de la ría, llegando hasta el entorno de A Toxa. «E coa marea baixa, é como unha trampa para ratos. Todos podemos actuar moi positivamente, pero non se deben tomar decisións precipitadas. Por exemplo, as tartarugas mariñas, especialmente se son pequeniñas, recóllense sempre para iniciar o proceso de recuperación. E as pautas de que facer cando atopamos un animal varado son importantes, tamén para que non se faga o que non se debe», razona.

En sus inicios, López y sus compañeros con un vacío de información y estudios. «Non sabíamos que facer cos animais varados mortos, tampouco cos vivos», cuenta. De ahí que estos simulacros, tras muchos años de investigación sobre el terreno, supongan una ocasión para que todo ciudadano pueda sumar su granito de arena. ¿En caso de duda ante un animal varado en la orilla? «O primeiro que se fai é avisar sempre ó 112», resuelve.