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La baja demanda deja sin fecha la nueva campaña de la vieira en Ferrol

Manuel Arroyo Alves
M. Arroyo FERROL

SOMOS MAR

JOSE PARDO

Sin grandes banquetes, su principal salida, la extracción dependerá de las ventas

24 ago 2021 . Actualizado a las 09:14 h.

Los mariscadores de la ría de Ferrol cerraron la pasada primavera la primera campaña plena de la vieira en tres años. Había mucho producto y de muy buena calidad. Cubrieron el cupo. Por eso, de continuar óptimas las analíticas, ponían ya la vista en finales del verano de cara a una buena campaña de Navidad. Llegados a esta fecha, con septiembre a la vuelta de la esquina, la problemática es de mercado. Según explica Jaime Gabarri, portavoz del colectivo que extrae el bivalvo, «la salida del producto está estancada». Y es que su principal destino, los «grandes banquetes», siguen en letargo por las restricciones sanitarias derivadas de la pandemia del covid-19. «Es otro verano atípico», recalca, «porque no hay convites ni comidas de empresa». En este sentido, Gabarri matiza que hay otras especies que sí se están despachando bien: «Navajas, zamburiñas, coquinas... son productos que se pueden servir de tapas en un bar», pero la vieira tiene otras salidas gastronómicas que actualmente no pueden desarrollar su actividad. Como tampoco son posibles las numerosas reuniones familiares, donde el molusco cobraba protagonismo.

¿Cuánto producto hay?

Queda buena parte de lo extraído en la anterior campaña. Entre el 22 de marzo y el 15 de abril se recogió prácticamente el máximo permitido por la Consellería do Mar, que autorizó para la faena doce embarcaciones -siete del pósito de Ferrol, tres del de Mugardos y dos de Barallobre-, con un tope diario de 3.000 kilos entre todos. Los capachos salieron llenos durante los 14 días que se hicieron a la mar, con un total, al cierre de la campaña, de 41.264 kilos de vieira de los 42.000 permitidos, de acuerdo con los datos oficiales registrados por el departamento autonómico. La avería de uno de los barcos y la incorporación con un día de retraso de otro de ellos, dejaron los 735 kilos sin recoger, pero no por escasez de producto.

El destino de la vieira fue la planta evisceradora de A Capela y la de Cambados, a partes iguales -unos 1.500 kilos por día-. En abril quedó todo procesado y listo para su venta, que no acaba de despegar. Se comercializó producto a la cofradía y a distribuidoras de marisco, pero el grueso de la producción de la factoría local sigue a la espera. ¿Cuánto? Según Gabarri, que también es uno de los impulsores de la planta de A Capela, «de unas 35.000 unidades tenemos todavía unas 20.000», de ahí que el portavoz del colectivo se muestre cauto a la hora de solicitar los trámites para una nueva campaña.