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La flota espera que el premio a su sello haga replantear la importación de atún, alguno capturado por esclavos

e. a. REDACCIÓN / LA VOZ

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Opagac

Las importaciones de túnidos capturados por la flota asiática entran sin aranceles a pesar de las dudas sobre la legalidad de la actividad pesquera

27 jul 2021 . Actualizado a las 04:47 h.

La Organización de Productores Asociados de Grandes Atuneros Congeladores (Opagac) admite su satisfacción por haber visto reconocido con el premio Alimentos de España su sello Atún de Pesca Responsable (APR), una norma Aenor que verifica que el producto ha sido capturado de forma sostenible y observando unas exigencias en materia de seguridad laboral y condiciones sociales. Es, dice su gerente, Julio Morón, todo un espaldarazo al «trabajo paciente de un grupo de pescadores que decidieron hacer las cosas de la mejor manera posible» a pesar de todas las dificultades. Porque no hay que olvidar, señala Morón, que ha sido una iniciativa voluntaria de los armadores en un momento en el que «la liberalización del mercado nos empuja a ser competitivos frente a unos jugadores ilegales que, como no cumplen las normas, pueden operar con costes muy inferiores a los europeos incluso en el mercado de la propia UE».

Precisamente por eso confía en que este reconocimiento institucional abra la puerta a una revisión de las importaciones de atún en Europa. Opagac pone el foco en la flota asiática, que, subraya, incumple reiteradamente las condiciones establecidas en el convenio 188 de la Organización Internacional de Trabajo (OIT), llegando incluso «a registrarse casos de esclavitud y explotación infantil a bordo de sus buques». Pero a pesar de esas irregularidades que han constatado diversas instituciones y oenegés, según un estudio de la flota española, «las importaciones europeas de atún procedente de barcos del sudeste asiático y China han pasado de representar el 5 % en el 2012 a constituir el 53 % en el 2019». Y entran libres de aranceles.

Internacional y abierto a todos

El sello APR, recalca Opagac, tiene carácter internacional y está abierto a todos los atuneros del mundo que cumplan los requisitos que se exigen, claro. El distintivo garantiza que los buques certificados respetan las condiciones de trabajo decente según el objetivo de desarrollo sostenible (ODS) número 8 de la ONU y el convenio 188 de la OIT.