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Celeiro revoluciona el modo de comprar pescado, con subastas virtuales a la carta

Somos Mar REDACCIÓN

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PEPA LOSADA

Sin abandonar la puja tradicional, se complementará con la «online»

28 jun 2021 . Actualizado a las 16:03 h.

Hace tiempo que Puerto de Celeiro escuchó los cantos de sirena que llegan desde la Unión Europea acerca de la digitalización del sector primario. Tanto, que ya a principios del 2000 cayó seducido por la tecnología digital y de la mano de AECOC -la asociación española del gran consumo-, puso en marcha una experiencia entonces absolutamente pionera en el sector: el primer sistema para el control de la trazabilidad de productos de la pesca por codificación de códigos de barras. Y hace un par de años no dudó en echarse en brazos del blockchain logrando, en alianza con Carrefour, un hito tecnológico al aplicar esa tecnología digital a un pescado fresco: la merluza del pincho, estrella de la lonja.

Esa atracción por la innovación y las nuevas tecnologías ha marcado también las acciones de comunicación y márketing de la organización -en las que casi se habla solo en digital-, y ahora ha aflorado de nuevo para afectar a la comercialización, a la relación con los asociados -a través de una app propia de Puerto de Celeiro- e, incluso, a la flota, con la creación de un observatorio electrónico y evolucionando hacia el pesquero digital.

Todo eso desembocarán en lo que Puerto de Celeiro está convencido será toda una revolución en el modo de aprovisionarse de pescado por parte de todos los compradores: mayoristas, minoristas, restauración e, incluso, consumidor final.

La subasta de toda la vida continuará realizándose. «Non se trata de excluir fórmulas, senón de impulsar unha forma nova» de operar en el mercado, explica Eduardo Míguez, director adjunto de Puerto de Celeiro. Y esa vía complementaria es la subasta online, que permitirá a clientes que no estén presentes en la rula participar en la puja -previa autorización- independientemente del lugar en el que se encuentren, empleando para ello herramientas digitales, como ordenador, tableta o teléfono inteligente.

Míguez insiste en que convivirán los dos sistemas, pero tanto en el tradicional como en el virtual, habrá sensibles mejoras, pues se dispondrá de datos que ahora no es posible facilitar, como la cantidad de producto disponible -incluso con antelación-, datos sobre calidades que se pondrán a la venta, tamaño de los ejemplares, días de marea, etcétera.

Incluso se plantean pujas personalizadas entre comprador y armador, ofertas directas, encargos previos... Y, si no fructifican, siempre quedará la subasta convencional.

Más datos para comprar

Como la convivencia de ambos sistemas podría generar recelos entre los que operan a distancia y los que lo hacen en el propio recinto de subastas, la plataforma permitirá tanto a productores como a compradores disponer de información en tiempo real de sus transacciones, asegurando tiempos de respuesta para garantizar las adjudicaciones al pujador antes de que pare la subasta. Es más, recogerá un protocolo de asignación de lotes basado en el Fair Ordering Services, que permite asegurar la justicia en la asignación de lotes.

A juicio de Puerto de Celeiro, esta apertura permitirá «poner el producto a disposición de un mayor número de clientes, fomentando así prácticas más competitivas», ganar agilidad en la puja y reducir los tiempos de comercialización.