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Las islas Cíes, laboratorio natural para el seguimiento de peces costeros

Alejandra Pascual Santiago
alejandra pascual VIGO / LA VOZ

SOMOS MAR

Miembro del Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo registrando la presencia de una raya en aguas de las Cíes
Miembro del Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo registrando la presencia de una raya en aguas de las Cíes David Villegas Ríos

Un estudio de Investigaciones Marinas sobre especies del parque nacional constata que la maragota es sedentaria y que la raya se mueve por zonas muy concretas

22 jun 2021 . Actualizado a las 00:26 h.

El Parque Nacional das Illas Atlánticas es el espacio más protegido de Galicia. Tanto la parte terrestre como la marítima, que a la postre conforma su mayor superficie (7.285 hectáreas) aunque suela ser la más ignorada. Para su conservación es de vital importancia el estudio de los recursos que hay en sus aguas. El grupo de Ecología Pesquera del Departamento de Ecología y Recursos Marinos del Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo, perteneciente al CSIC, es uno de los que se han puesto manos a la obra.

Hace un par de años, los investigadores Gonzalo Mucientes Sandoval, Katharina Leeb, Manuel E. García Blanco y Alexandre Alonso Fernández emprendieron el proyecto denominado TAC con la colaboración del Parque Nacional das Illas Atlánticas. Mediante la aplicación de técnicas de telemetría acústica han realizado un seguimiento del movimiento y comportamiento de especies de peces costeros en el entorno de las Cíes, con el objetivo de garantizar su supervivencia.

El trabajo ha supuesto «una oportunidad única para entender el papel que el archipiélago vigués juega en la ecología espacial de algunas de las especies de peces costeros más emblemáticos de los fondos gallegos», en palabras de sus autores. Las Cíes se han convertido en un laboratorio de experimentación natural único para descubrir características de algunas especies. Unas son altamente sedentarias, como la maragota, y pasan prácticamente toda su vida en las mismas aguas, mientras que otras, como la raya mosaico, muestran cierta estacionalidad en zonas muy concretas. La actividad de estas dos especies varía en ciclos diarios determinados por su comportamiento. «Entender estos aspectos de la ecología espacial de especies relevantes para el único parque nacional de Galicia es clave para lograr un diseño adecuado y una gestión efectiva basada en el conocimiento científico», señalan los autores de la guía.

Tras iniciar el TAC, el Instituto de Investigaciones Marinas dio comienzo en diciembre del 2020 al proyecto Destac, que consiste en la evaluación y mejora de la supervivencia de descartes en la flota artesanal gallega mediante telemetría acústica. El trabajo pretende estimar la supervivencia de algunos de los descartes de los barcos de bajura en el entorno de un área marina protegida e identificar mejoras técnicas para minimizar ese impacto.

Miembro del Instituto de Investigaciones Marinas marcando una maragota
Miembro del Instituto de Investigaciones Marinas marcando una maragota Alexandre Alonso Fernández.

El listado de especies de peces en Galicia ha sido actualizado en varias ocasiones. Un trabajo reciente de la Xunta eleva la cifra a 450, pero los investigadores que estudian al detalle el movimiento y comportamiento de organismos marinos mediante telemetría acústica establecen prioridades porque les resulta inviable desarrollar un proyecto que cubra toda la comunidad ictiológica. La red de monitoreo está enfocada actualmente a especies concretas. «Los criterios de selección responden a un balance entre los intereses de conservación, diversidad de rasgos vitales e interés como recurso pesquero», apuntan. De ahí que hayan seleccionado la maragota y la raya mosaico como emblemáticas de los ecosistemas costeros de Galicia «tanto por su abundancia relativa como por su contribución a las capturas de la flotar artesanal». Además, han desarrollado estudios piloto con otras especies de interés que «permitirán definir futuras líneas de actuación» como son el abadejo, el sargo común, el salmonete de roca o la porredana. Señalan que a medida que progresen los estudios de esta red se irán incorporando nuevas especies al monitoreo como puede ser la pintarroja, abundante en los fondos del parque nacional.

Todos los individuos bajo estudio fueron marcados con emisores acústicos que serán reconocidos por la red fija de monitoreo. Se le implantaron marcas electrónicas internamente para asegurar su seguimiento durante todo su ciclo vital. Para favorecer la identificación, a los peces se les pusieron también marcas externas donde figura la información del proyecto y un número de contacto, facilitando así la interacción con el sector pesquero (profesional y recreativo).

La creación de áreas protegidas puede ser vital para su supervivencia 

¿Qué efectividad tiene la creación de reservas marinas en el Parque Nacional das Illas Atlánticas? Los científicos del Instituto de Investigaciones Mariñas responden que «depende de una serie de factores, incluidas las propiedades físicas de la reserva, la dispersión de las larvas y las características de los individuos y las poblaciones que son el objetivo de la protección». El tiempo de residencia, la fidelidad al hábitat y el uso del espacio son cuestiones importantes a tener en cuenta a la hora de diseñar áreas marinas de protección para una especie determinada.

Saber que la maragota permanece en la zona de estudio durante todo el año o que la raya mosaico tiene un presencia con un marcado carácter estacional «tiene fuertes implicaciones en cuanto al papel que puede jugar el parque en la protección espacial de estas especies». La fidelidad al hábitat y al sitio son evidentes para estas dos especies. La maragota limita sus movimiento a los arrecifes rocosos, mientras que la raya mosaico hace un uso más extenso de los fondos arenosos. Además, los pintos y maragotas muestran un rango de movimientos pequeño. Según los investigadores, las rayas tienen un área de campeo mucho más amplia que incluye el resto de fondos de la ría de Vigo. Los trabajos del proyecto TAC han identificado un área de agregación para esta especie en una zona muy concreta del parque a la cual muestran «una clara fidelidad desde finales de primavera a principios de otoño». Aún no saben los motivos (seguramente la reproducción y la alimentación son factores que están detrás), pero la consideran una información valiosísima para gestionar esos recursos. También que la maragota tiene patrones de actividad diurnos y la raya, hábitos netamente nocturnos. «La probabilidad de captura por artes de pesca pasiva (por ejemplo, redes de enmalle) es directamente proporcional a la probabilidad de que el pez coincida en el espacio con los aparejos, lo que a su vez depende de la distancia recorrida por el pez, es decir, por su actividad.