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Estaca de Bares registró el paso de medio millón de aves marinas en horas de luz esta primavera

ANA F. CUBA ESTACA DE BARES / LA VOZ

SOMOS MAR

Antonio Sandoval, en una de las jornadas de seguimiento de aves marinas desde el observatorio ornitológico de Estaca de Bares
Antonio Sandoval, en una de las jornadas de seguimiento de aves marinas desde el observatorio ornitológico de Estaca de Bares

El ornitólogo Antonio Sandoval realiza un estudio para el Centro de Extensión Universitaria e Divulgación Ambiental de Galicia

21 jun 2021 . Actualizado a las 08:19 h.

La punta de Estaca de Bares, en el municipio de Mañón, es un lugar «excepcional» a nivel europeo para observar el paso de aves migratorias, también en primavera, como ha podido corroborar en los últimos meses el coruñés Antonio Sandoval, ornitólogo, escritor y comunicador ambiental. Lleva muchos años estudiando la migración otoñal, «cuando las aves vuelven del norte de Europa», pero es la primera vez que analiza este fenómeno en primavera y de manera tan sistemática.

Los primeros resultados del seguimiento que le ha encargado el Centro de Extensión Universitaria e Divulgación Ambiental de Galicia (CEIDA) indican que en tres meses han pasado más de medio millón de aves marinas por la zona, solo en las horas de luz. «Es una estimación -precisa-, apoyada en muchas horas de observación bastante rigurosa, con cobertura de entre el 20 y el 25 % de las horas de luz».

Los datos corresponden a 53 jornadas de censo y 221 horas de trabajo. En esta época del año, las aves se mueven en sentido opuesto al del otoño, «cuando van de este a oeste, o de nordeste a sudoeste», constata. Y los vientos «también juegan al revés, a la hora de acercar más o menos las aves a tierra». El estudio se centra en el movimiento de aves que se ven desde la costa, «al que hay que añadir un volumen de migración que no se puede estimar, las aves que se desplazan a demasiada distancia de la vista».

Cuenta que existen trabajos de marcaje de individuos de aves marinas mediante GPS. «Esto nos sirve para saber que pasan por aquí, otra cosa es ponerlo en cifras. Para muchas especies marinas, la ruta de migración es el mar, y esta zona de Galicia es la esquina que tienen que doblar, a la ida y a la vuelta», señala.

Entre febrero y mayo, Sandoval contabilizó 109.638 aves de 40 especies, entre las que destacan el alcatraz y la gaviota oscura, «das que, durante a primavera, pasa unha porcentaxe moi relevante da súa poboación europea e mundial», como apuntan desde el CEIDA. En el caso de la gaviota oscura, el número de individuos computado equivale al 6,67 % de la población adulta de la especie en la Unión Europea (UE); y en el del alcatraz, representa el 2 % de la población reproductora en la UE y cerca del 10 % de la población mundial.

Sandoval ha visto ejemplares de negrón común dirigiéndose al norte de Escandinavia y Siberia; cuervo marino grande procedente de las Islas Británicas, norte y centro de Europa; charrán patinegro con destino a las Islas Británicas, norte y centro de Europa; gaviota llorona en esa misma dirección; pardela cenicienta proveniente de Canarias, Azores y Madeira; pardela balear hacia las Islas Baleares, de donde es endémica; o pardela pichoneta, que iba de las zonas de invernada en el Atlántico Sur, frente a Argentina, hacia las Islas Británicas.

Esta investigación, que continuará hasta final de año, forma parte del proyecto Aves Ártabras, del CEIDA, con apoyo de la Fundación Biodiversidad, del Ministerio para la Transición Ecológica. Sandoval y compañeros como Antonio Martínez Pernas, Ricardo Hevia, Alfonso Banderas o Daniel López-Velasco, llevan años de observación y recuento de aves marinas en Estaca de Bares, de manera voluntaria.

La mayor diversidad de especies de aves marinas en la zona se concentra en el otoño, desde mediados del verano, y prevé la llegada de muchos aficionados al turismo ornitológico, este año, «a uno de los grandes destinos de Europa en esa época». Junto al observatorio ornitológico de Estaca de Bares, equipado con telescopio y cuaderno de campo, a Sandoval le han acompañado, en las últimas semanas, los cetáceos: «Vi una manada de calderón a principios de la primavera, y con mucha frecuencia, delfín común y mular, y marsopa».