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Ministros de la UE perfilan en Lisboa una Europa Azul con más acento en las personas

E. Abuin REDACCIÓN / LA VOZ

SOMOS MAR

ANTONIO PEDRO SANTOS

«Hace falta que haya peces, pero también pescadores», clama Planas

16 jun 2021 . Actualizado a las 04:45 h.

Ricardo Serrão Santos, ministro portugués das Pesca, abrió ayer la rueda de prensa tras la reunión informal que sus homólogos de cartera de la UE celebraron en Lisboa diciendo que era la primera cumbre de este tipo organizada por una Presidencia de la UE. Le falló la memoria histórica, puesto que ese camino ya lo había abierto España en el 2010, cuando reunió en Vigo a los ministros europeos de Pesca para lo mismo que se hizo ayer en la capital lusa: empezar a dibujar, precisamente, la política común de pesca (PCP) actualmente en vigor. Esa Europa Azul que cada diez años necesita una capa de pintura. Y la próxima llegará en el 2023.

Ayer, en Lisboa, tocó hacer una reflexión y examinar, en materia de pesca, «de dónde venimos, dónde estamos y hacia dónde vamos», expuso el ministro español, Luis Planas. Y aunque España sigue teniendo la sexta flota del mundo y primera de Europa, lo cierto es que ocho años después, nada tiene que ver cómo se pescaba entonces y cómo se pesca hoy. «Ha habido un cambio fundamental en el que el elemento clave ha sido la sostenibilidad de los stocks, con medidas como la obligación de desembarco (OD), el rendimiento máximo sostenible (RMS), la selectividad de las artes» que se ha traducido en un descenso del número de buques, expuso Planas.

¿Y en el futuro? El ministro cree que es preciso profundizar en los estudios científicos sobre el estado de los recursos; avanzar en la gobernanza de los océanos y abordar la renovación de una flota pesquera envejecida en la que no conviene desarrollar uno de los oficios más peligrosos del mundo. De ahí que Planas introdujese el debate la financiación de la modernización de los barcos. Sin aumentar la capacidad de pesca, claro está, sino para ganar en comodidad, habitabilidad y, sobre todo, seguridad.

Porque si en la presente Europa Azul se cargaron tintas en la parte medioambiental, en esta hay que poner acento en la económica y social, pues «hace falta que haya peces en el mar, pero también hacen falta pescadores para pescar» y, de paso, para apuntalar dos pilares básicos para sostener las comunidades pesqueras, las lonjas, las cofradías...

Conclusiones

Con las tesis del español coincidieron muchos otros ministros. Serrão explicó que todos estuvieron de acuerdo en que el objetivo central de la actual PCP, de explotar los recursos en condiciones sostenibles desde los puntos medioambiental, pero también económico y social «deberán mantenerse válidos en el futuro».

Coincidieron asimismo en que el progreso desde la entrada en vigor de la actual política es incuestionable y hay una percepción generalizada de que la mayor evidencia del éxito se muestra en la recuperación del medio ambiente marino y en la explotación sostenible de los recursos, aunque «los resultados podrían ser diferentes por el brexit y la pandemia del covid».

El ministro portugués das Pescas aseguró que sus colegas hicieron notar la evolución positiva que ha habido en la regionalización y en el rendimiento máximo sostenible. En relación a este último aspecto, subrayaron el gran desafío que supone para las pesquerías mixtas, recalcando la necesidad de encontrar soluciones flexibles, en especial para las flotas del Mediterráneo y el Báltico, muy afectado por el brexit.

La necesidad de disponer de datos científicos, la importancia de los planes plurianuales para la gestión de los recursos o el nuevo reglamento de Control que reforzará la lucha contra la pesca ilegal fueron otras constataciones en la reflexión sobre los resultados de la Europa Azul.