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Galicia quiere volver a capturar pulpo en Mauritania y a tener autorización para vender aceite de pescado

e. abuín REDACCIÓN / LA VOZ

SOMOS MAR

Leire

La séptima ronda de negociación entre la UE y Nuakchot arrancará el día 25

12 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Ya hay fecha (el 25 de febrero) para que la UE y la República de Mauritania se sienten frente a frente -pantallas mediante- en la séptima ronda de negociación para renovar un acuerdo de pesca que, con la excusa de la pandemia, se ha prorrogado ya en dos ocasiones con simples, aunque importantes, retoques. Es el caso de la salida exprés, que fue vital para que los barcos del fresco sorteasen los bloqueos intermitentes en el paso del Sáhara.

Pero ahora toca entrar en materia. Y de forma urgente, porque el pacto expira el 15 de noviembre y todavía hay mucho por negociar. Para empezar, la posibilidad de que la flota cefalopodera gallega vuelva a capturar pulpo en Mauritania. Esa que ahora mismo está en esas aguas pero para pescar merluza negra, aunque con unas cuotas tan apretadas que en el 2018 solo llegaron hasta junio y en el 2019 se agotaron en marzo. Y lo peor es que no hay muchas opciones para aumentar el cupo, a tenor de los dictámenes científicos. Los mismos que recogen, sin embargo, que el pulpo en el caladero está plenamente explotado, pero no sobreexplotado. De hecho, el Gobierno ha repartido cuotas de captura de cefalópodo entre armadores mauritanos que no tienen ni capacidad ni barcos propios para desarrollar una actividad industrial y ofrecen esas licencias a extranjeros. Así es que se está detectando que grandes pesqueras están comprando barcos para asociarse con empresarios mauritanos, abanderar allí el buque y pescar una especie que está vedada a los comunitarios. Anacef (Asociación Nacional de Buques Cefalopoderos) lo sabe de primera mano, no en vano se han vendido 2 de los 17 que estaban afiliados a la entidad, que ahora se abanderarán en Mauritania para poder explotar las licencias.

Volver a pescar pulpo sin tener que perder el pabellón comunitario es una de las aspiraciones de la flota congeladora -con base operativa en Marín-. Ambición que han trasladado al Gobierno para que la transmita a la Comisión Europea.