Patrocinado por

Galicia pierde 13 millones en la propuesta de cuotas de Bruselas

La Voz REDACCIÓN

SOMOS MAR

El arrastre saldría el peor parado de un plan que haría perder un cuarto de sus ingresos a 136 embarcaciones de bajura

10 dic 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Galicia tiene de nuevo la encomienda de defender los intereses de las comunidades pesqueras en el Consejo de Ministros de Pesca, fijado para la próxima semana (días 15 y 16) en Bruselas. Y de nuevo va con los números hechos para tratar de desmontar una propuesta de cuotas que, de materializarse tal y como la ha perfilado el Ejecutivo comunitario, provocaría pérdidas de 22 millones de euros al sector pesquero español. Ni que decir tiene que Galicia, como principal comunidad pesquera del Estado, absorbería la mayor parte de ese impacto negativo, al ver mermados sus ingresos en un 57,75 %; esto es, casi 13 millones de euros de facturación menos. A eso habría que sumar la reducción potencial de los salarios de unos 2.300 marineros, que dejarían de ingresar 4,6 millones.

Pero las pérdidas no se detendrían ahí pues, según los cálculos de la Consellería do Mar, basándose en las tablas input-output y la capacidad de arrastre que tiene la pesca, el quebranto económico en el conjunto de la economía gallega rondaría los 30 millones. Y todo eso sin saber todavía, a menos de una semana para la cumbre, cuál va a ser la propuesta de totales admisibles de capturas (TAC) y cuotas de Bruselas para Gran Sol, pues ha dejado las casillas de especies como la merluza, el rape, la cigala o el gallo en blanco a la espera de cómo se resuelven las negociaciones con el Reino Unido.

Por lo pronto, lo que plantea para aguas ibéricas no trae nada bueno. Con esa reducción genérica del 10 % sobre lo que se captura ahora, la flota española perdería casi 12.000 toneladas de pescado, que al precio medio obtenido en el 2019 generaría un impacto potencial de 28 millones de euros.

Los recortes afectan, sobre todo, a la caballa y a la bacaladilla, por volumen, al rape, importante por sus cotizaciones, y la merluza, que además de por su buen precio, supone un peligro añadido por los riesgos de estrangulamiento -que se agote la cuota y los barcos deban amarrar- que lleva asociados.

Por supuesto, el arrastre del Cantábrico Noroeste, que captura todas y cada una de esas especies que ven de cerca la tijera, es el segmento de flota que más lleva las de perder: 10,5 millones de euros, según las cuentas de la Consellería do Mar. Absorbería casi la mitad de un impacto que también afectaría en gran medida a las artes menores (29 %), por encima del cerco y el palangre de fondo.

Daño en la comunidad

Eso en el plano nacional. Examinando los perjuicios en Galicia resulta que los 53 arrastreros con base en la comunidad verían mermados sus ingresos en casi 8 millones de euros por los recortes propuestos. Así, cada barco de esta modalidad de pesca dejaría de ingresar al año 150.000 euros, que podrían ser más si, como se prevé, se recorta la cigala del sur de Fisterra y el cupo de raya.

La bajura gallega también se llevaría un golpe importante. Mazazo que sería especialmente duro para 136 barcos de los 3.847 que componen este segmento de flota. En conjunto perdería 3,7 millones de euros (el 29,73 % de la merma total). Esos 136 lo pasarían francamente mal, pues la propuesta de Bruselas pone en solfa el 25 % de su facturación anual. Peor todavía: las mitad de las ventas de una veintena de artesanales se sustentan en esas especies, lo que amplificaría el impacto.

Así, Mar cree que no yerra al decir que la media de rebaja por barco de artes menores ronde los mil euros y que, dado el efecto multiplicador de esta flota, se sitúe en un rango de entre 4.830 y 14.490 euros.