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A los pescadores los obligan a viajar separados para trabajar juntos

s. s. REDACCIÓN / LA VOZ

SOMOS MAR

Desplazarse por carretera para trabajar en pesqueros se ha convertido en un problema para los armadores y los tripulantes, como estos de la imagen de archivo en el puerto de Burela
Desplazarse por carretera para trabajar en pesqueros se ha convertido en un problema para los armadores y los tripulantes, como estos de la imagen de archivo en el puerto de Burela PEPA LOSADA

El Gobierno persiste en su negativa a flexibilizar una norma general que ignora la realidad de la flota

25 abr 2020 . Actualizado a las 09:24 h.

Claman en el océano los profesionales de la pesca y sus dirigentes. Por el estado de alarma decretado ante el coronavirus, una de las restricciones de movilidad impide viajar por carretera a más de dos personas en un vehículo de cinco plazas, a tres en uno de nueve y a veintidós en uno de cincuenta y cinco. En una situación equiparable a la de parejas o familias que conviven juntas, el Gobierno persiste en su negativa a flexibilizar esa norma para los pescadores.

En la sexta semana de confinamiento, sigue obligándolos a viajar por separado cuando se desplazan para trabajar juntos a bordo. Juntos es tan literal como faenar codo con codo en el largado y recogida de aparejos, el parque de pesca... No solo eso, sino que las plataformas flotantes donde trabajan también son los hogares de los marineros. Tampoco ahí pueden guardar las distancias de seguridad que les exigen en los automóviles. Comparten camarotes con varios catres, comedores de dimensiones tan estrechas como las mesas y bancos que marcan su tamaño, aseos y duchas aún más diminutos...

Ante esa realidad del día a día se repite una de las quejas tantas veces expresadas por los profesionales de la pesca: los legisladores no solo la desconocen, sino que la ignoran, pese a las continuas llamadas de atención. Continuar al pie del cañón para que no falte pescado en los hogares supone afrontar riesgos de contagio de coronavirus y, lo que es peor, asumir la volatilidad de un mercado donde los precios pueden dispararse un día y desplomarse al siguiente.

La Federación Nacional de Cofradías, la patronal Cepesca o Armadores de Cerco de Galicia (Acerga) no se cansan de repetir que las restricciones para viajar por carretera del domicilio al barco, a diario o cada semana, les complican la vida a los armadores y a los tripulantes para cumplir lo que les exigen, trabajar. Y, lo que es peor, agravan sus problemas multiplicando los costes de desplazamiento. A la penúltima petición de ayuda, el Gobierno respondió este jueves verbalmente con otro no.

Acerga acaba de pedir la mediación del delegado del Gobierno en Galicia en busca de una «solución urgente» para un problema económico y de seguridad, porque al viajar en más vehículos aumenta el riesgo de accidente.