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Pesca equipa a los inspectores para hacer controles en puerto sin subir a los barcos

e. abuín REDACCIÓN / LA VOZ

SOMOS MAR

Guardia Civil

Los funcionarios reiteran que su servicio «no esencial» es inútil si no entran a bordo

13 abr 2020 . Actualizado a las 19:46 h.

Las lonjas y la flota pesquera fueron de las primeras en recibir instrucciones de las autoridades para tomar medidas de prevención frente al coronavirus. Si aquella recomendación de guardar la distancia de seguridad es difícil de cumplir trabajando a bordo de un barco, hasta ayer no lo era menos proveerse de material de protección para proteger la propia salud y la de los demás. Guantes, más o menos. Mascarillas, casi imposible.

Tanto es así que la asociación Pescagalicia, del puerto de A Coruña, se había dirigido primero a la Consellería do Mar y posteriormente a la subdelegación del Gobierno e incluso al Ministerio de Sanidad solicitando ayuda para conseguir unas 3.000 mascarillas y otros tantos guantes para cubrir las necesidades de marineros y operadores de esa dársena. Demandas que no se han atendido a pesar de que se están repartiendo 1,1 millones de mascarillas.

La flota no ha sido la primera en ser atendida. Ya antes el Gobierno había sido capaz de sortear la carestía, pero no para dotar de equipos de protección individual (EPI) a los marineros, primer eslabón de una actividad esencial que tiene la encomienda de alimentar a la población en plena crisis sanitaria. Los guantes y mascarillas conseguidas eran para los inspectores del Ministerio de Pesca, a los que han ordenado regresar al trabajo de campo en los puertos, aunque con un protocolo especial que les exime de subir a los barcos. Porque, al menos la comunicación que la Delegación del Gobierno en Galicia ha enviado a los funcionarios es que su servicio es tan esencial como el que prestan los pescadores. Una catalogación que les confirmó la semana pasada la Secretaría General de Pesca y que no comparten los inspectores. Así lo han expresado en las redes sociales: «Consideramos que destinar mascarillas, guantes y geles desinfectantes, materiales tan preciados y escasos, a actividades como la nuestra, no incluida en los servicios esenciales es de una total, manifiesta y flagrante irresponsabilidad por parte de la Administración, dada la situación actual».

Los funcionarios de Pesca consideran que ese material debería entregarse a personal sanitario de hospitales y residencias de mayores, operarios de limpieza, cuerpos de seguridad o incluso «al sector pesquero, que nos consta que ha solicitado EPI y al que no se le han proporcionado».

Cambios desde el 19 de marzo

La consideración de la actividad que realizan los inspectores de Pesca ha sufrido muchas variaciones desde el 19 de marzo. Primero, recibieron instrucciones de no visitar los puertos y dedicarse a tareas de inspección documental o por medios telemáticos. Sin embargo, una semana después se les encargaba regresar al trabajo de campo. Con la prórroga del estado de alarma y la paralización de los sectores no esenciales, desde la Delegación del Gobierno en Galicia daban por anuladas las «actuaciones mínimas» que este cuerpo tenía que hacer. Pero los inspectores aseguran no haber llegado a tener nuevas instrucciones dejando de lado esas obligaciones. Más bien al contrario, «los compañeros de varias dependencias, entre ellos los de Galicia» recibieron comunicaciones en las que se cataloga su trabajo como «servicio esencial», de ahí la adquisición de material.

Pesca dice que son los propios pescadores los que piden que se retomen las inspecciones, aunque lo cierto es que otros cuerpos siguen realizándolas y levantando actas.

La excusa de no «desatender las obligaciones a nivel comunitario»

La Asociación de Inspectores de Pesca Marítima (Apipes) recibió el lunes la respuesta de la Secretaría de Pesca a las aclaraciones que pedían sobre la consideración de su servicio. Y la contestación es que se trata de personal esencial. Primordial porque, aunque se esté en una alarma sanitaria como la actual, «no se pueden desatender nuestras obligaciones contraídas a nivel comunitario», apunta el ministerio. Y todo, pese a que a los inspectores les consta «que la mayoría de los países europeos han suspendido la actividad en puerto», apuntan.

Eso significa que habrá que ir a las dársenas a inspeccionar barcos. Así lo confirma la Delegación del Gobierno en Galicia que aclara, no obstante, que no se ha hecho ninguna operación desde que se decretó el estado de alarma. Sí están programadas para esta semana, una «actividad mínima» para la que se distribuirán EPI, que algunas subdelegaciones ya habían recibido unidades antes del viernes. También se están definiendo los protocolos de actuación y adaptando el servicio a las circunstancias actuales.