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Pulpeiras de A Coruña bajan un euro el precio de la ración

Lucía Vidal
L. Vidal REDACCIÓN / LA VOZ

SOMOS MAR

Luis Miguel Sánchez, gerente de la Pulpeira de Arzúa
Luis Miguel Sánchez, gerente de la Pulpeira de Arzúa Emiliano Mouzo

Varios establecimientos rebajan de quince a catorce euros la ración de pulpo tras dos años de épica escalada

14 may 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Se avecina la temporada estival, y con ella, el despacho de miles de raciones de pulpo en ferias y establecimientos. Tras un año, el 2018, marcado por la escasez de capturas y precios por las nubes (en muchos locales la ración no baja de los dieciséis euros) todo apunta a que este verano nuestros bolsillos seguirán llorando.

Sin embargo, en tres establecimientos de A Coruña especializados en este manjar (Pulpeira de Arzúa, A Nova Lanchiña y Melide) han decidido abaratar su plato estrella, como consecuencia de la bajada del producto en lonja. De quince a catorce euros, desde el pasado uno de mayo. «Hemos cogido mucha cantidad -ocho o diez mil kilos que se meten en el congelador- y bastante bien de precio, así que al cliente hay que dárselo también más barato. Y ojalá bajara otros tres euros», asegura Luis Miguel Sánchez, de la pulpeira de Arzúa, que puede llegar a despachar cien kilos en una sola jornada. Reconoce que no hace mucho atravesaron una época como nunca recordaba: «El año pasado y el anterior perdimos dinero. Tuvimos rachas de cada semana subirnos veinticinco o treinta céntimos. Y el envase ya lo pagabas a once o doce. Si le quitas la cabeza, que aquí no la ponemos, y lo limpias... con lo que merma. Era horrible».

Poca cantidad en el mercado y mucha demanda. «Es que ahora hasta los novios de Valladolid quieren meterlo en sus convites. Como hacen con los cortadores de jamón. La gente se ha vuelto loca con el pulpo. Y porque Marruecos surte a España, de lo contrario no habría para tanta gente».

Pero no hace tanto, «hará cinco o seis años», el pulpo era algo común en el menú del día. «Eso tampoco es bueno. No interesa que esté tirado de precio. Entonces la ración la encontrabas a seis euros y medio o siete», recuerda Sánchez. Ni un extremo ni el otro, «porque a este paso llegará a un punto como la anguila, que ahora es un producto de lujo».

Para los amantes de esta codiciada vianda, solo queda esperar que el movimiento iniciado en A Coruña tenga eco en otras localidades gallegas.