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«Como se atreven a dicir que non hai patróns se están as escolas cheas?»

e. abuín REDACCIÓN / LA VOZ

SOMOS MAR

CESAR QUIAN

La intención de dar más atribución a títulos no reglados solivianta a los alumnos de la rama náutico-pesquera

02 dic 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Si se nace en Camariñas, el mar marca. Y más si se crece en una casa escuchando hablar de barcos y embarques, de pesca y mercantes... Mucho de eso hay en la historia de Zeltia Tedín, una de las cinco mujeres que este año estudian en el instituto Universidade Laboral da Coruña, en la sección de puente. Cursó un ciclo medio de patrón de litoral. Le gustó y ahora quiere ser patrona de altura. Para eso estudia. Para convertirse en una de esos profesionales por los que ahora mismo los armadores llegarían a las manos si no fuese por ese pacto no escrito que tienen de no robarse trabajadores unos a otros.

«Como se atreven a dicir que non hai patróns se están as escolas cheas?». Es la pregunta (retórica) de Tedín y sus compañeros de instituto. No ponen en duda la veracidad de esa acuciante falta de relevo generacional que tiene en vilo a los armadores y que incluso ya ha dejado a algún barco amarrado a puerto. Pero les reprochan que no hagan un esfuerzo por remediarlo cuando, opinan, está en sus manos.

«Para o armador é fácil estar deitado no sofá a laiarse e dicir ‘non teño patrón’: pois fórmao!», conminan los estudiantes. «Facilita que os alumnos fagan días de mar», requisito imprescindible para obtener el título profesional con el que completar el académico con el que salen de las aulas. Es decir, lo que piden es que se regule «a figura de alumno en prácticas». Y que este no se convierta «nun mariñeiro máis, que estea a largar as redes e a limpar o peixe».