Noruega torpedea todos los intentos de los gallegos de obtener su pensión

Long Hope ha tenido que depositar un aval de 70.000 euros a instancias de Oslo


redacción / la voz

En la vía administrativa, en los tribunales de Justicia, en el Consejo de Europa... No importa la instancia, Noruega torpedea cualquier intento de los ex marineros gallegos que trabajaron en buques mercantes de aquel país por ver reconocido su derecho a cobrar una pensión de jubilación. Lo ha hecho con la demanda colectiva presentada por Long Hope -la asociación que agrupa al colectivo de afectados- en los tribunales de primera instancia y lo ha repetido con la denuncia que el sindicato mixto de marineros de Noruega ha presentado en el Consejo de Europa.

Oslo pide a la institución internacional encargada de velar por los derechos democráticos que desestime la demanda porque la organización sindical no representa a los marineros afectados y, por tanto, carece de legitimidad. Y con una pirueta argumental alega que aunque ha rubricado la Carta Social Europea, esa que compromete a los Estados firmantes con los derechos sociales, lo ha hecho con una reserva al artículo 12 -sobre Seguridad Social- que permite a Noruega poder exigir la residencia a los marineros que trabajaban en sus barcos antes de 1994.

Para Long Hope y su representante legal en Noruega, las de la abogada del Estado no son más que argucias dilatorias con las que retrasar la reparación de esa «inxustiza social» que ha privado a unos 10.000 marineros españoles -unos 8.000 gallegos- de cobrar la jubilación. Porque Noruega «nunca entra no fondo da cuestión», explica Alberto Paz Viñas, portavoz de Long Hope. Alega falta de representatividad, defectos de forma, pone incluso en duda la solvencia del colectivo... «Pero non da argumentos de peso e se limita a obstaculizar a xustiza co único cometido de retrasar o proceso», añade. Y así es que Long Hope ya no espera una vista hasta el año que viene, cuando las previsiones eran de que hubiese un juicio antes del verano. 

Más fondos en depósito

Maniobra dilatoria también ha sido, opinan, la exigencia del Gobierno noruego de que Long Hope presente una fianza de 70.000 euros (655.000 coronas noruegas) para responder por las posibles costas. Ese desembolso, que ya han realizado, se suma al millón de coronas (107.000 euros) que Oslo exigió al colectivo como garantía de su solvencia.

Y si Noruega emplea trampas dilatorias, España «é cómplice», pues asiste impasible «a todas estas fechorías sen dar un paso ao frente», pues ya tendía que haber presentado una demanda ante el Tribunal de Derechos Humanos. No lo da el Gobierno español ni tampoco el autonómico, cuando «aquí está o corazón do problema».

Long Hope celebrará mañana una última manifestación en A Coruña antes de tomarse un descanso hasta la campaña electoral de las autonómicas. Por cierto que en las de este domingo, «o PP e a Xunta poden contar co voto masivo dos ex mariñeiros e, de paso, dos emigrantes retornados», ironiza Paz Viñas.

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