Patrocinado por

Pesca ultima la orden para amparar las compras de cuota ahora en el aire

e. abuín / s. serantes REDACCIÓN / LA VOZ

SOMOS MAR

Parte del sector del arrastre quiere que las cuotas se vuelvan a repartir de forma lineal.
Parte del sector del arrastre quiere que las cuotas se vuelvan a repartir de forma lineal. PEPA LOSADA

Se blinda por si el Supremo confirma la anulación del plan del Cantábrico

10 jul 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

En marzo pasado, la Justicia tiró por tierra el plan de gestión del caladero del Cantábrico y dejó en el aire todas las operaciones que se hicieron respaldadas por esa orden de julio del 2013 que la Audiencia Nacional consideró no válida porque carecía del dictamen del Consejo de Estado. El fallo sobresaltó a todos aquellos que invirtieron en la compra de cuota, que temblaron al ver que sus operaciones podrían quedar invalidadas. Ahora, en tanto no resuelve el Supremo -al que Agricultura ha recurrido en casación-, se está redactando una nueva orden para amparar todas esas operaciones de compraventa y dar seguridad jurídica a un sector que no se atreve a dar ni un paso, pendiente como está del fallo del alto tribunal.

El germen de la demanda

De paso, la Secretaría General de Pesca altera la redacción del artículo que dio pie a que dos empresas armadoras de Ribeira presentaran recurso contra el plan de gestión por no permitirles la transmisión definitiva de cuotas entre barcos de la misma empresa, aunque la Audiencia Nacional no llegó a pronunciarse sobre este extremo porque consideró que la falta del dictamen del Consejo de Estado era ya suficiente como para tumbar todo el plan de gestión.

Según figura en la nueva orden, los barcos de arrastre que estén de alta pero sin el diario electrónico operativo solo podrán hacer transferencia definitiva de cuota a otro si se aporta como baja para cubrir una nueva construcción. Si no es así, la embarcación será eliminada del censo y sus posibilidades de pesca serán repartidas de manera lineal entre el resto de buques arrastreros.