Néboda, Nueva Pescanova e Hifas: Bioga y el Centro de Proteínas Bezos dan soluciones a empresas gallegas
SOSTENIBILIDAD
El Clúster Tecnológico Empresarial de las Ciencias de la Vida celebró un encuentro para que investigadores y doctorandos resolvieran problemas reales planteados por empresas
16 jun 2026 . Actualizado a las 09:37 h.Hace ahora dos años Jeff Bezos, fundador de Amazon, puso en marcha el Centro de Proteínas Sostenibles Bezos, en el Imperial College de Londres. Su objetivo era el de abordar los retos tecnológicos de la industria de las proteínas alternativas para reducir costes, incrementar los beneficios nutricionales y mejorar la calidad de las proteínas. «En definitiva, quería mejorar la sostenibilidad del sistema alimentario global del futuro», cuentan desde el Clúster Tecnológico Empresarial de las Ciencias de la Vida (Bioga) de Galicia. Ambas entidades han colaborado ahora en la organización de un BioHackathon, un encuentro que se celebró el pasado mes de mayo en Vigo en el que doctorandos e investigadores de diversas disciplinas y de todo el mundo pusieron a prueba sus conocimientos para solventar problemas reales planteados por empresas. Tres de estas soluciones, las que ayudarán a las empresas gallegas Néboda Farms, Hifas da Terra y Nueva Pescanova, fueron las vencedoras de este certamen.
«La innovación en proteínas, especialmente alternativas y vegetales, es estratégica para que Galicia aproveche una oportunidad histórica de negocio y se posicione como líder internacional en la vanguardia de los nuevos alimentos», explica José Manuel López Vilariño, presidente de Bioga. Esta entidad fue la organizadora del BioHackathon, cuyo lema era Desafiando los límites de la biotecnología para una vida más saludable y que se celebró con el objetivo de tender puentes entre el mundo académico y el tejido empresarial del sector biotecnológico.
Vilariño destaca también la apuesta del centro propiedad de Bezos Earth Fund por el ecosistema biotecnológico de Galicia. «Desde el principio existió una sintonía entre la filosofía de Bioga y los objetivos del Centro de Proteínas Sostenibles Bezos. Confiamos en seguir avanzando en esta colaboración», añadió. Así, en el BioHackathon participaron más de medio centenar de investigadores, la mitad del Centro Bezos y el resto de las universidades de A Coruña, Vigo, Santiago y Coímbra. Bioga pidió a los investigadores que se inscribieron en esta competición «curiosidad, ganas de colaborar y disposición a tomar decisiones bajo presión» y formó equipos diversos para lograr que biología, ingeniería, gestión, diseño y otras áreas trabajasen juntas.
Cada uno de estos equipos recibió el reto real propuesto por una empresa y debía llegar a una solución aplicable, con potencial de implementación real y validada por las compañías. Así, los participantes lograron vivir una experiencia real de trabajo interdisciplinar, con contactos en el sector y con una perspectiva diferente sobre cómo trasladar el conocimiento científico a problemas concretos. Las empresas que plantearon los retos fueron Lactogal, Néboda Farms, Nueva Pecanova, SciY. Metrelab Research, VivoArchitect, APLTA, Escobas Biotransfer. Hifas Innovation Hub, Hijos de Rivera y Protiberia.
El primer premio del certamen se lo llevaron los cinco investigadores que resolvieron el reto de Hifas Innovation Hub, que planteaba el descubrimiento de metabolitos diferenciales en hongos medicinales para terapéutica de alta precisión. El equipo estuvo formado por Manuel Novás, de la USC, y por Robert Ramírez, Charlie Rayner, Bao Yufei y Changyu Hu, todos ellos del Imperial College London. En segunda posición quedó el equipo que encontró la solución al reto de Nueva Pescanova: la valorización biotecnológica del pez reloj en ingredientes funcionales para productos del mar congelados. Los investigadores eran Ada Ochogavias, de la Universidad de Vigo, Carolina Gracía, de la de Coruña y Andrea Rico, Charlotte Baielye y Jingyao Gao, del Imperial College.
Los investigadores que resolvieron el reto planteado por Néboda Farms fueron los terceros clasificados. En este caso, la empresa buscaba cerrar el ciclo en el sustrato de la agricultura vertical: separación, seguridad y reutilización. Los integrantes de este equipo fueron Daniel Miranda, de la Universidad de Vigo, Cristina Bolaño, de la Norwegian University y Wilson Schofield y Julia Alejandra Pérez, del Imperial College.
