Bruselas lanza un plan que estimula la financiación privada para salvar la naturaleza

M.C. REDACCIÓN

SOSTENIBILIDAD

MITECO | EUROPAPRESS

Quiere crear un modelo de créditos que contribuya a sufragar la restauración del 80 % de la naturaleza de la UE que está en mal estado, al tiempo que suponen un ingreso adicional para agricultores o pescadores

11 jul 2025 . Actualizado a las 09:52 h.

«La protección de la naturaleza se considera un coste, pero debemos empezar a considerarla una inversión». Con esas palabras la comisaria de Medio Ambiente, Resiliencia Hídrica y Economía Circular Competitiva, Jessika Roswall, animó a las empresas a invertir en el cuidado del medio ambiente durante la presentación de la hoja de ruta que se ha marcado Bruselas para convertir «los créditos de naturaleza» en una herramienta dirigida a restaurar humedales, crear nuevos hábitats y fomentar la diversidad, pero también una nueva fuente de ingresos para los agricultores, silvicultores, adminisartdores de tierras o pescadores. Al mismo tiempo, avanzó que se creará un grupo de expertos para, entre todos, sentar las bases «de un mercado confiable que refleje la rica diversidad de nuestra naturaleza y nuestro compromiso colectivo con su futuro».

La cuestión es que, según los datos que maneja la Comisión Europea, el 75% de las empresas dependen de la naturaleza, aunque el 80% de la naturaleza en Europa se encuentra en mal estado. Y los recursos públicos dedicados a su cuidado, según explicó la comisaria en un discurso difundido por el Ejecutivo comunitario, no alcanzan para logra la restauración de las zonas dañadas: «La financiación pública seguirá siendo un pilar fundamental de la protección y la restauración de la naturaleza. Pero esto no es suficiente: nos enfrentamos a un importante déficit anual en la financiación de la biodiversidad en toda la UE. Para subsanarlo, debemos desbloquear la financiación privada para complementar el apoyo público», dijo Roswall. 

En este sentido, añadió que «las instituciones financieras están empezando a considerar la pérdida de biodiversidad como un riesgo importante que debe mitigarse y las aseguradoras están invirtiendo en soluciones basadas en la naturaleza para reducir los daños causados ??por inundaciones e incendios».

Por esa razón, para que ese interés creciente disponga de una estructura solvente sobre la que apoyarse, Bruselas ha diseñado una hoja de ruta cuyo primer paso será, como explicó la comisaria, centrarse en los estándares que han de cumplirse para lograr la certificación. De ahí que haya de estar avalada por una base científica sólida que disponga de métodos de verificación fiables.   

Bruselas también quiere evitar el green washing. Para ello, pretende establecer un modelo de monitoreo transparente que permita generar confianza en inversores y público. Una vez que hayan logrado todo esto, según añadió, «haremos pruebas y ampliaremos la escala».

Porque lo que es verdad es que cada vez son más los proyectos de comercialización de créditos de naturaleza que están floreciendo en todo el planeta. En Galicia, por ejemplo, se aprobó la puesta en marcha de un mercado voluntario de carbono para incentivar la restauración de la naturaleza al tiempo que se habilita una fórmula que complete ingresos de los propietarios de la tierra.