Patrocinado por

Dime cómo es tu tejado y te diré de dónde eres

María Cedrón REDACCIÓN

SOSTENIBILIDAD

Tejas colocadas para colocar la cubierta en una vivienda del entorno de Santiago de Compostela, con la Ciudad de la Cultura al fondo
Tejas colocadas para colocar la cubierta en una vivienda del entorno de Santiago de Compostela, con la Ciudad de la Cultura al fondo XOAN A. SOLER

Mientras en el este de Lugo y Ourense manda la losa, la teja tira para A Coruña y Pontevedra

26 oct 2022 . Actualizado a las 20:00 h.

Centeno, pizarra, teja... Basta con observar Galicia a vista de pájaro, o ahora a cámara de dron, para saber qué comarca o comunidad estaríamos sobrevolando. Porque del mismo modo que la chapela vasca no se parece en nada a la boina gallega, los tejados tradicionales del País Vasco nada tienen que ver con los que se ven en Galicia. Las casas vascas, al igual que ocurre con la chapela, tienen un alero exagerado, mientras que las gallegas, como le sucede a la boina, no tienen alero. Y ya aquí, en el ala oeste de la Península, dependiendo de los minerales que abundan en cada zona, en los tejados reinará la losa de pizarra o la teja de barro cocido. Eso con permiso en Os Ancares de los techos de centeno de las pallozas, un cereal que algunos han vuelto a cultivar en la alta montaña para recuperar esas construcciones prerromanas. «El tema de los tejados -explica el arquitecto Fernando Agrasar- es complejo, porque ahora se unen las circunstancias de lo tradicional con el uso de nuevos materiales usados en el norte de Europa que no eran habituales por aquí, salvo en edificios de influencia nórdica».

Basta con conducir por las carreteras secundarias o las pistas que unen las aldeas o pueblos de Galicia para descubrir qué material reina en cada zona. Lo sabe bien Luis Verea, gerente de Tejas Verea, una empresa familiar fundada en Mesía en el año 1967 y que ha ido incorporando a lo largo de todo ese tiempo las últimas tecnologías en la fabricación de este material. «Na provincia de A Coruña e na  de Pontevedra predomina a tella vermella porque antes era a única que había. Agora hainas de cores que se poden combinar. Pero nos cascos históricos ten que ser vermella por normativa», dice.

Donde gana por goleada la losa de pizarra es en la zona este de las provincias de Lugo y de Ourense. No hay más que ver las minas de pizarra que hay en la zona de O Barco de Valdeorras para saber el por qué. «Na zona da costa de Lugo xa se ve unha combinación de tella e lousa. O mesmo pasa na zona de Chantada, Ribeira Sacra, Palas, Melide, Taboada ou Monterroso», añade.

La tecnología ha avanzado tanto que, como dice, «ata se pode facer tella plana cerámica que imita á lousa». Esa teja plana suele verse también en la zona sur de las provincias de Ourense y Pontevedra. Quizá por influencia portuguesa.

Del material utilizado también depende la forma de la cubierta. «En el caso de colocar teja de un modo muy horizontal entraría agua a morir por el viento. No hay que olvidar que la forma y los materiales del tejado tienen que ver con la forma de luchar contra el agua», dice Agrasar.

La normativa

Las nuevas tendencias están llegando, pero la arquitectura tradicional manda. También en la normativa autonómica que se rige por la Lei do Solo del 2016 y por lo que manden los distintos planes urbanísticos municipales. Donde no hay plan, como explican desde el Instituto de Estudos do Territorio, dependiente de la Consellería de Medio Ambiente, la guía es el Plan Básico Autonómico, donde se especifica que en suelo rústico de núcleo rural deberá usarse pizarra o teja en función de qué material es característico de cada zona. Pero admite excepciones en función de cada caso concreto, abriendo la mano en ocasiones muy determinadas al uso de otros materiales que, de todas formas, han de integrarse bien en el paisaje. Para que cada pueblo mantenga su personalidad.