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La gastronomía en el medio rural se escribe en femenino

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

SOSTENIBILIDAD

Las guisanderas de Asturias se ocupan de recuperar recetas para que no caigan en el olvido y las cocineras tradicionales de Oaxaca han conseguido convertir esta región en un destino gastronómico

14 sep 2021 . Actualizado a las 15:25 h.

En Galicia, en Asturias, en Argentina o en México la gastronomía tiene nombre de mujer. Así al menos quedó de manifiesto en la primera sesión de Féminas, el congreso sobre gastronomía, mujer y mundo rural que desde ayer se celebra en Asturias. Es el colectivo femenino el que se ha encargado de salvaguardar la tradición en las cocinas, transmitiendo de generación en generación las recetas de sus ancestros. Y son las mujeres las que, a día de hoy, siguen siendo las guardianas de todo ese saber y las responsables de mantener vivo el mundo rural con su gastronomía. Un trabajo que en Asturias están desarrollando desde la asociación de guisanderas, las cocineras más tradicionales ubicadas en el medio rural. Y que en México desempeñan las cocineras tradicionales de Oaxaca, unas mujeres que con su trabajo han conseguido convertir a esta región en un destino gastronómico. 

Las guisanderas nacieron como colectivo en el año 87, «aunque siempre hemos estado ahí», explicó su presidenta, Amada Álvarez. Y lo hicieron con el objetivo de visibilizar el papel de la mujer en la cocina y de recuperar la memoria histórica de la comunidad. Álvarez tiene muy claro que «los platos del futuro vendrán de las recetas del pasado» por eso es tan importante su labor, porque permite recuperar la tradición gastronómica. «Un pueblo no puede perder sus raíces y se estaban perdiendo esas recetas», concluyó. La misma función realizan en Oaxaca la asociación de cocineras tradicionales. «La cocina viene de nuestras mujeres y la cocina del pasado será la del futuro», aseguró la presidenta, Celia Florián. Destacó que, gracias al trabajo de esta asociación han conseguido dar formación a muchas mujeres y, entre todas, han convertido a Oaxaca en un destino gastronómico. La entidad recogió el premio Guardianas de la Tradición, por la labor que realizan de protección del legado de lo mejor de las muchas y variadas cocinas de México. 

La mandioca, un cultivo en el rural de todo el mundo

Narda Lerpes, de Narda Comedor en Buenos Aires, aprovechó su conferencia para poner en valor la mandioca, «un súper alimento de mil nombres que asienta territorio en zonas rurales y pobres y cuya recolección corre a cargo de mujeres». Relató que este cultivo es el cuarto carbohidrato más consumido en el mundo y un alimento básico en la dieta de millones de personas, de ahí que haya que apostar por él. Sin embargo, hasta hace poco «los platos de mandioca no se mostraban porque este es un producto que solo crece en las zonas pobres». Lerpes tiene un restaurante en Buenos Aires donde da empleo, sobre todo, a mujeres mayores de 60 años. «Vi la energía que tenía mi tía para trabajar a los 64 y cuando me tocó abrir el restaurante dije: quiero esa energía para trabajar. Aportan conversación y conexión con el cliente», aseguró. Pero es que, además, considera que «darle trabajo a las mujeres, es hacer crecer la comunidad».