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Cuenta atrás para elevar la protección del lobo y prohibir su caza en España

Maruxa Alfonso Laya
Maruxa Alfonso REDACCIÓN

SOSTENIBILIDAD

R. CajotoJ. López

Aunque faltan informes, el Gobierno confía en aprobar la medida este mes

02 sep 2021 . Actualizado a las 09:38 h.

El próximo 25 de septiembre debería ser el día en el que España prohíba la caza del lobo ibérico en todo su territorio. Esa es, al menos, la previsión del Ministerio para la Transición Ecológica, que hace solo unos meses puso en marcha el proceso para elevar la protección de la que goza el cánido. El secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, volvió a insistir ayer en que la intención del Gobierno es que el lobo pase a formar parte del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lespre) antes del próximo día 25, aunque reconoció que eso va a depender del Consejo de Estado, que tiene que emitir un dictamen sobre la propuesta.

En todo caso, la tramitación de esta norma, que cuenta con numerosos detractores entre las comunidades de la cornisa cantábrica, los ganaderos y las asociaciones agrarias, ha entrado ya «en la reta final», aseguró Morán en declaraciones a Efe. El ministerio confía en poder cumplir los plazos que anunció cuando puso en marcha el proceso para elevar la protección del lobo y en que, a partir del próximo día 25, este animal pase a formar parte de las especies protegidas y no pueda ser cazado tampoco al norte del Duero, donde ahora sí puede ser objeto de batidas. Pero lo cierto es que la aprobación de esta nueva normativa está pendiente de un dictamen del Consejo de Estado, al que Transición Ecológica ha recurrido para darle garantías jurídicas «suficientes» al nuevo reglamento, tal y como solicitaron las partes interesadas. «Se están atendiendo, en la medida de las posibilidades, todas las sugerencias que se están recibiendo de las instituciones y organizaciones que tienen interés en el tema, de tal manera que se consiga una norma que intente equilibrar las expectativas de unos y otros», añadió Morán.

Una tarea que no parece sencilla, pues no hay que olvidarse de que la propuesta del ministerio ha despertado el rechazo, en primer lugar, de las comunidades de la cornisa cantábrica de diferente color político.