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«El diseño de espacios verdes en las urbes gallegas es una materia pendiente»

miriam garcia roca | m.c. REDACCIÓN

SOSTENIBILIDAD

PACO RODRÍGUEZ

La arquitecta especializada en biofilia, Lorena Constenla, destaca como las personas buscan cada vez más una reconexión con la naturaleza

21 jul 2021 . Actualizado a las 09:20 h.

Desde niña quiso hacer algo que combinase la arquitectura con la naturaleza en un todo. Esto llevó a la arquitecta compostelana Lorena Constenla a orientar su carrera profesional al diseño de entornos paisajísticos, tanto para el interior como para el exterior de edificios. Así, en febrero del 2019 nació NorPromenade, su hasta ahora proyecto personal más ambicioso. Esta empresa ubicada en la cámara Oficial de Comercio Industria y Navegación de Santiago de Comspotela, no sólo lleva temas de paisajismo exterior, también trabaja en edificación. Lo hace aplicando el arte de la biofilia (reconectar al ser humano con la naturaleza) en cubiertas, paredes y jardines vegetales. El confinamiento domiciliario de marzo del 2020 le ha hecho experimentar de primera mano el creciente interés de los particulares por reformar jardines, terrazas o incluso, acondicionar sus viviendas para introducir elementos naturales en sus interiores.

_La biofilia consiste en ese interés por sumergirse en la naturaleza, ¿cómo ayuda esa reconexión a la salud de las personas?

_Para entenderla es necesario remontarse a la historia del ser humano, digamos que el 95% de su vida ha transcurrido entre la naturaleza y en estos últimos años se ha separado de ella. Esto se ha debido a que las ciudades se han vuelto industriales potenciadas por el trabajo y han crecido junto a sus emplazamientos de manera vertical en lugar de hacerlo en horizontal. Así, se ha producido una desconexión con lo natural, que implica una pérdida de valor y de identidad ya que, una desconexión con nuestro patrimonio natural implica desvincularse también de nuestro patrimonio cultural y por lo tanto a veces nos encontramos un poco perdidos con quienes realmente somos.

_¿Qué implica la desconexión con el en torno natural?

_Sumado a lo anterior, está demostrado que la falta de naturaleza provoca importantes deficiencias en la salud no solo física sino que también metal del ser humano. En esta línea camina un poco la biofilia que trata de volver a reconectar al hombre con ese entorno natural que le rodea y que este no sea siempre tan gris. Es decir, a grandes rasgos busca el reverdecimiento y la naturalización del ambiente sobre el que se desenvuelve.

_Después del confinamiento, ¿considera que se ha disparado el número de personas que quieren introducir jardines de tipo terapéutico en sus casas?

_La verdad es que se ha disparado, tenemos muchas peticiones de particulares y de empresas. Sobre todo para jardines e interiores porque pasamos más tiempo en casa e incluso llevamos nuestros trabajos hasta allí. Así que la pandemia nos ha hecho conocer otra realidad y no queremos conformarnos con encerrados en cajas de cerillas.

_De hecho, los jardines terapéuticos en hospitales son cada vez más recurrentes en países como Reino Unido y los Estados Unidos. Teniendo en cuenta la enorme cantidad de beneficios que generan sobre la salud mental y física de los pacientes, ¿deberían los hospitales gallegos incluir estos espacios verdes en sus instalaciones?

_Sí, no hay lugar a duda. No solo en las salas de esperas, si no que en el resto de sus instalaciones por el bienestar del propio paciente que a veces tiene que estar en él períodos largos y incluso sin poder salir al exterior. Considero que es necesario no romper ese vínculo que tenemos con la naturaleza. De hecho, en los meses de septiembre y octubre lanzaremos una campaña destinada al área sanitaria, con el objetivo de recuperar estos espacios y hacerlos un poquito más inclusivos y naturalizados.