Patatas de Coristanco para Carrefour e Inditex, y una torre medieval para el turismo rural

En la zona rural es posible sacar adelante proyectos de gran interés, sin apenas ayudas y con muchos esfuerzo


carballo / la voz

En las leiras de patatas de varias parroquias de Coristanco hay carteles que ya avisan a dónde irán los productos cuando se recojan. A Inditex, por ejemplo. «Finca de pataca, variedade kennebec. Coristanco. Producto destinado a comedores de Inditex», se puede leer en uno de ellos. En otro: «CEIP Vicente Otero Valcárcel. Comedor escolar km 0. Slow Food». Otro más: «Producto destinado a Carrefour». Y un cuarto anuncio plantado en medio de las ramas de los tubérculos, ya crecidas para la época: «Destinada á rede de comedores escolares do Concello de Ames», además con el logo municipal.

No es, por tanto, un secreto a secas, ni uno a voces, sino la realidad de sus impulsores y que quienes transitan por las parroquias coristanquesas conocen de sobra. Detrás de ella está la firma Agropecuaria Nela, con sede en la avenida de Fisterra de Coristanco, y un trabajo constante y callado desde hace unos siete años, además diversificado con otras opciones como el turismo rural, y alguna más de la que de momento prefiere no decir nada, pero que ya ha explorado y podría suponer un enorme salto en calidad y diversificación.

Un ejemplo que, por supuesto, no es el único de empresas la zona que sirven productos de la tierra a grandes marcas, mercado cada vez más al alza, especialmente en la horticultura, que avanza con fuerza, y que sirve además de ejemplo de que el emprendimiento en la zona rural tiene futuro.

Nela responde a la primera sílaba del apellido del responsable de todo esto, Miguel Negreira, y el de su mujer, Lamas. Hace un tiempo decidió producir en sus fincas y en otras con la que hay acuerdos, y ampliar destinatarios, desde colegios de Carral y Ames, hasta los comedores de Inditex (para unas cuatro mil personas) o las grandes superficies de Carrefour (cuatro, incluido el de Coristanco), empresa con la que está muy satisfecho, tanto en trato como en precio. Miguel planta sobre todo kennebec, pero también de la variedad fina. La primera cosecha la recogerá más o menos dentro de mes y medio, y las otras más adelante. En total, produce en varis hectáreas. «E máis que houbera», explica. También tiene millo dulce. Y no se mete en más opciones, pese a rondarle en la cabeza, porque de momento no dan para más, y eso que ya son cinco personas trabajando en este proyecto.

La fortaleza de Nogueira, todo un atractivo en Seavia

Miguel Negreira es un ejemplo de apuesta decidida por la zona rural, pero no solo para trabajar. «Sempre me gustou a vida na aldea, e sempre tiven claro que, cando me casara, este era o meu lugar», explica. Y por eso reside al lado de la Torre de Nogueira, la propiedad familiar, en la que ha invertido mucho tiempo y dinero en los últimos años, y que ahora desea aprovechar. «Dende hai bastante tempo, xente que pasa por aquí dime que lle gustaría estar neste lugar uns días. Hai interese. E por iso quero convertela nunha casa de turismo rural», explica. No de alquiler por habitaciones, sino íntegra, una casa vacacional. Por fuera está restaurada; por dentro, también, y solo faltan los muebles. Y los permisos, claro, que en una propiedad de este calibre, declarada bien de interés cultural, tienen su propio recorrido, sobre todo ante Patrimonio y ante Turismo, además de la licencia municipal. Ya ha hecho algunas consultas y el proceso está en marcha. Lo más duro, que eran convertir a este lugar en habitable, ya está hecho. «Conseguimos restaurar todo sen axudas», asegura.

La Torre de Nogueira es un espacio impresionante, anterior a los pazos, del siglo XV, construida por la familia Bermúdez de Castro. Impresionante por la fortificación en sí, pero también por el lugar que ocupa, muy cerca de A Rabadeira. Negreira destaca ese atractivo, poder estar en una torre de tales características, algo muy inusual en Galicia. La propiedad actual viene de la época del abuelo, que trabajó en ellas hace más de 60 años. Pudo comprárselas a los Padres Redentoristas, a quienes se las habían legado los dueños, que no tuvieron descendencia. También una capilla y otra torre, pero ya en ruinas, además de la casa. Ahora es uno de los monumentos más antiguos de Bergantiños.

Si todo fructifica, será el alojamiento más antiguo de la comarca, por encima del pazo de Lemaio, en A Laracha, otra joya patrimonial restaurada (del siglo XVI, de los pazos más antiguos de Galicia) que se alquila en su integridad y que tiene lista de espera. Este también está a la venta por medio millón de euros, lo que no ocurre en el caso coristanqués. En el conjunto de Galicia, estos son los más exclusivos.

Modélico

El caso de Nela es un ejemplo de presente y futuro. La diversificación y la excelencia de los productos agrarios locales y próximos es uno de los grandes valores del rural, que, sin duda, tiene futuro, pero hay que saber proyectarlo y encontrarlo. Nuestras parroquias esconden oportunidades y conviene no desaprovecharlas. Hay que formar a la gente para que sepa hallarlas. La conversión de la Torre de Nogueira en espacio turístico es muestra de que es posible compaginar la actividad agraria con otras opciones, como el alquiler para ocio de antiguas construcciones con valor histórico añadido. Proyectos como el de Nela deberían enseñarse en los centros formativos.

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