Un nuevo virus amenaza la producción de leche del vacuno en España

Xoán Ramón Alvite Alvite
X. R. Alvite REDACCIÓN / LA VOZ

GANADERÍA

En Galicia, por fortuna, todavía no se ha detectado ningún positivo por esta enfermedad
En Galicia, por fortuna, todavía no se ha detectado ningún positivo por esta enfermedad PACO RODRÍGUEZ

El Shamonda ya afecta a siete granjas de Córdoba y Toledo y puede reducir hasta un 20 % la producción láctea durante semanas

08 oct 2026 . Actualizado a las 17:26 h.

El sector lácteo español tiene un nuevo frente sanitario abierto. El virus Shamonda, un patógeno transmitido por insectos que hasta ahora apenas se había detectado fuera de África y Japón, ha llegado a España y ya se ha confirmado en siete explotaciones de vacuno de Córdoba y Toledo. El Ministerio de Agricultura mantiene la vigilancia ante la aparición de nuevos casos y está analizando sospechas clínicas en otras regiones del país.

La enfermedad, que se ha extendido durante el verano por varios países europeos, puede provocar importantes caídas en la producción de leche y problemas reproductivos en el ganado. Su llegada a la Península supone un nuevo motivo de preocupación para las explotaciones lecheras, por las consecuencias que puede tener sobre el rendimiento de los animales. Los primeros positivos en territorio español han sido confirmados por el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, que ha identificado el virus Shamonda de tipo 1. Las explotaciones afectadas presentan síntomas similares a los descritos en otros países, principalmente fiebre, diarrea y disminución de la producción láctea. La confirmación oficial llega después de que se hubiesen detectado caídas de producción en granjas de la provincia de Córdoba.

El principal impacto del Shamonda en las explotaciones lecheras está relacionado con su capacidad para provocar descensos bruscos de la producción. En los animales afectados, la infección puede cursar con fiebre, diarrea y una caída de entre el 10 % y el 20 % de la leche producida durante un período de entre siete y diez días. La morbilidad puede ser muy elevada y llegar a afectar a la totalidad de los animales de una misma explotación, aunque la mayoría de las vacas adultas parecen recuperarse una vez superada la fase aguda.

La repercusión no se limita, sin embargo, a los litros que dejan de entrar en el tanque de las explotaciones. En las hembras gestantes se han descrito complicaciones reproductivas, ya que el patógeno puede atravesar la placenta e infectar al feto, con riesgo de abortos o malformaciones fetales graves. Se trata de otra de las consecuencias que mantienen bajo seguimiento los servicios veterinarios ante la expansión de esta enfermedad emergente. Hasta el momento, no se ha observado mortalidad directamente atribuible al virus.

El Shamonda pertenece al género de los orthobunyavirus, dentro del serogrupo Simbu, en el que también se incluyen otros patógenos de importancia veterinaria, como los virus de Schmallenberg y Akabane. Se transmite principalmente mediante la picadura de pequeños insectos del género Culicoides, que actúan como vectores y que también intervienen en la propagación de otras enfermedades del ganado, como la lengua azul. A diferencia de otras enfermedades ganaderas, no existen evidencias de que la transmisión directa entre animales tenga un papel significativo en la propagación del virus. El principal mecanismo de contagio es la picadura de los insectos transmisores, aunque también se ha descrito la posibilidad de transmisión de la madre al feto durante la gestación. El ganado bovino es susceptible tanto a la infección como al desarrollo de la enfermedad clínica. Las ovejas y las cabras también pueden infectarse, aunque no se ha observado que desarrollen síntomas aparentes.

El virus fue identificado por primera vez en Nigeria a mediados de la década de 1960 y, hasta este año, su presencia se había comunicado de forma esporádica en distintas regiones de África y Japón. Su expansión europea comenzó a finales de julio, cuando se detectó por primera vez en Suiza. Desde entonces se han registrado casos en Alemania, Francia, Austria, Bélgica, Países Bajos, Liechtenstein e Italia. En Francia, las primeras identificaciones se produjeron a principios de septiembre y posteriormente se confirmó su presencia en 37 departamentos.

La expansión por Europa ha permitido identificar dos tipos genéticamente diferenciados del virus. El Shamonda de tipo 1, detectado principalmente en Suiza, Francia, el sur de Alemania y Austria, es el que ha llegado a España. El tipo 2 se ha localizado en Bélgica, Países Bajos, el norte de Alemania y el noroeste de Francia. La ausencia de una transmisión directa significativa entre animales y la falta de mortalidad atribuible al patógeno son dos de los aspectos que destacan las autoridades veterinarias en el seguimiento de la enfermedad. Sin embargo, el impacto productivo y las posibles consecuencias reproductivas hacen necesario mantener la vigilancia epidemiológica para conocer el alcance real de su expansión.

La detección de nuevos casos en España y la evolución de la enfermedad en los países europeos donde ya circula serán determinantes para evaluar las consecuencias del Shamonda sobre la cabaña bovina y, en particular, sobre las explotaciones de vacuno de leche.