La IA diseña un sistema de acopio de forrajes y fertilizantes que permite ahorrar costes a los ganaderos

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

GANADERÍA

La campaña del maíz no ha sido especialmente buena este año en Galicia
La campaña del maíz no ha sido especialmente buena este año en Galicia PEPA LOSADA

Ulega abre el plazo para que las explotaciones gallegas interesadas se puedan apuntar a este sistema de compras conjuntas que permitirá adquirir estas materias primas cuando tengan mejores precios

27 sep 2026 . Actualizado a las 20:51 h.

El cambio climático y las crisis geopolíticas están dejando su huella en la producción de forrajes y concentrados alimentarios que consumen las granjas lácteas gallegas, además de en los fertilizantes. Según explican desde Ulega, la Unión Leiteira Galega, en la actual campaña del maíz se estima un descenso en la producción de entre el 30 y el 40 %. A ello hay que sumarle el alza que, se espera, registren los precios de todas estas materias primeras debido a la situación en el estrecho de Ormuz. Por eso en esta entidad, que agrupa a 1.300 explotaciones de toda Galicia, han decidido poner en macha un proyecto que ha permitido diseñar un sistema de acopio de estas materias primeras. La idea es que las explotaciones adquieran todos estos materiales de forma conjunta para ahorrar costes. La aplicación la ha diseñado la inteligencia artificial tomando como base los datos recopilados en un centenar de explotaciones de diferentes tamaños.

Cuenta Óscar Pose, portavoz de Ulega, que los primeros años de este proyecto se destinaron a analizar los diferentes tipos de explotaciones que hay en Galicia y a estudiar en detalle sus consumos de productos de alimentación animal. Se averiguó qué tipos de forrajes consumen, cuáles son de producción propia y que otros alimentos complementarios estaban adquiriendo y donde. Lo mismo se hizo con los fertilizantes, que es otro producto que se está encareciendo por culpa de la guerra de Irán, y con los fitosanitarios, para saber cuáles son los más usados. 

Con todos estos datos en la mano, se puso a trabajar a la inteligencia artificial para que los procesara y elaborara una base de datos y un sistema que permita conocer con antelación en qué momento se van a utilizar los forrajes y cuales son los más empleados. Este mismo sistema se aplicó a los datos de los fertilizantes y de los fitosanitarios. Con ello se buscaba poder hacer compras conjuntas de todos estos elementos que utilizan las explotaciones. Otra ventaja de este sistema es que permite a los asociados adquirir estas materias cuando los precios son más baratos.

«Non é nada que non se poida facer a nivel individual, o innovador é utilizar ferramentas de intelixencia artificial, que son más áxiles para facer estos procesos, e facelo de forma conxunta, o que permite abaratar de forma substancial a compra de todos estes elementos», asegura Pose. Además, el sistema permite «determinar exactamente cal é o momento máis idóneo para facer estas compras», añadió, teniendo en cuenta los precios de los diferentes mercados. Al mismo tiempo, también ayuda reducir el desperdicio. Porque también se tomaron datos de la cantidad de insumos que tiran las explotaciones, para evitar precisamente esas sobras y hacerlas más eficientes. 

El sistema está ya listo para empezar a funcionar. A través de la web de Ulega, los ganaderos ingresados podrán anotarse a estas compras y explicar qué materiales son los que más les interesan. «Unha vez que haxa un número importante de explotacións, iniciaremos as compras», explica Pose. Considera que este es un buen momento para poner en macha este proyecto, pues este año habrá granjas que no compraban forraje, porque lo producían ellas mismas, que ahora sí que tendrán que adquirirlo. «Cremos que con esta ferramenta podemos mitigar algo ese incremento de custes», explicó. También anima a las explotaciones a apuntarse a este sistema, pues cuantas más participen mayor será el ahorro de costes.  

Pose recuerda que las condiciones meteorológicas de este año han afectado a los forrajes y a las praderas, especialmente a cultivos como el maíz que vio reducida su producción por la aparición de plagas que no eran habituales. Además, la sequía también se dejó sentir en la producción de este cultivo, que es de mucha menos calidad que en ejercicios anteriores. Por eso considera que este programa de acopio llega en el mejor momento y ayudará a muchas explotaciones a reducir parte del impacto que tendrá el encarecimiento de los costes de producción.