Galicia recomienda vacunar a las aves contra la enfermedad de Newcastle

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

GANADERÍA

El último episodio de gripe aviar obligó a encerrar a todas las gallinas
El último episodio de gripe aviar obligó a encerrar a todas las gallinas LAURA LEIRAS

El virus se ha extendido hasta afectar as 24 explotaciones de cinco provincias diferentes, donde fue preciso sacrificrar a más de 1,6 millones de pollos

27 jul 2026 . Actualizado a las 10:31 h.

Las enfermedades se están cebando este año con el sector avícola español. Si los últimos episodios de gripe aviar, controlados desde hace tiempo, se llevaron por delante cerca de tres millones de aves, la enfermedad de Newcastle se está dejando sentir, especialmente, entre los criadores de broilers, pollo de engorde criado específicamente para la producción de carne. Hasta el momento, van ya 24 positivos en explotaciones, lo que ha obligado a sacrificar más de 1,6 millones de estos animales. Además, la enfermedad continúa su expansión y, aunque Valladolid sigue siendo con diferencia la provincia más afectada, en las últimas semanas han aparecido positivos en Zamora, Segovia, Salamanca y Ávila. Galicia se mantiene al margen de estos brotes, pero desde la Consellería do Medio Rural sí que han tomado medidas para prevenir la llegada de este virus. Entre otras cosas, se aconseja a las explotaciones avícolas profesionales que vacunen preventivamente a todos sus animales.  

Este nuevo brote comenzó en la provincia de Valladolid el pasado 15 de junio y, desde entonces, no ha dejado de expandirse. No fue el único registrado en lo que va de año, pues en enero hubo otro en Valencia que, actualmente, se considera controlado. Ahora, Valladolid es la provincia más afectada, donde ya se han registrado 17 explotaciones positivas, lo que ha obligado a poner en marcha todos los protocolos, que incluyen el vaciado sanitario de todas las granjas afectadas. Eso significa que, solo en esta provincia, se han sacrificado 1.346.138 pollos que estaban en explotaciones donde se detectó el positivo. A mayores, se detectaron otros 23.478 animales enfermos en esas mismas granjas. 

Desde el pasado 10 de julio, la enfermedad comenzó a extenderse a otras provincias. El primer brote apareció en Zamora ese mismo día. Allí se vio afectada una explotación en la que enfermaron 200 animales, lo que obligó a sacrificar a un total de 72.530. Solo cinco después, se localizaron otras tres explotaciones positivas, todas ellas en la provincia de Segovia, donde hubo 3.855 animales afectados por la enfermedad, pero se sacrificaron 108.191 más en el vaciado sanitario de esas explotaciones. Esta misma semana se han detectado tres nuevos positivos: uno en la provincia de Salamanca, otro en la de Ávila y uno más en Valladolid. Solo en los dos primeros positivos se sacrificaron otros 50.000 pollos más. Según los datos del Ministerio de Agricultura, los seis últimos brotes detectados se correspondían con explotaciones que compartían integradora con otras afectadas o se situaban cerca de brotes anteriores, lo que deja claro que la expansión de la enfermedad no parece controlada

A pesar de que en Galicia no se ha detectado ningún positivo por enfermedad de Newcastle, Medio Rural está informando puntualmente al sector avícola de la necesidad de incrementar la vigilancia pasiva y de dar aviso a los Servizos Veterinarios Oficiais en el caso de que se detecte una sospecha. También aconsejan la vacunación preventiva de aves de cualquier tipología, como una de las medidas de bioseguridad que deben tomar las explotaciones. La consellería recuerda que esta enfermedad es de declaración obligatoria, lo que implica que los particulares o profesionales que sospechen o conozcan de la existencia de esta patología deben comunicarlo de inmediato. E insiste en que la transmisión de esta enfermedad está relacionada, principalmente, con las aves silvestres, por lo que es importante incrementar las medidas de bioseguridad en las explotaciones para evitar la aparición de estos focos.

Por otro lado, la Xunta ha restringido, tal y como manda la normativa, el movimiento de aves y de sus productos desde y hacia las zonas calificadas como restringidas por la parición de focos de esta enfermedad. Al mismo tiempo, también está aplicando un programa de vigilancia que incluye muestreos en las granjas de aves de corral y la realización de analíticas entre la fauna silvestre. Con ello se busca contribuir a la detección temprana del virus. En concreto, se están tomando muestras de aves vivas y de cadáveres que se encuentran en el medio natural y que ingresan en los centros de recuperación de la fauna silvestre, gestionados por la Consellería de Medio Ambiente. 

Cada vez que se detecta un positivo por Newcastle, se decreta la inmovilización inmediata de las granjas afectadas y se realiza una encuesta epidemiológica con el objetivo de conocer el posible origen del brote y si hay otras explotaciones en riesgo por movimientos de personas y vehículos. A mayores, se realiza el vaciado sanitario de la granja y se destruyen cadáveres, pienso y otras materias que pudieran ayudar a la expansión del virus. También se establece una zona de restricción alrededor de los focos. En los radios de 3 y 10 kilómetros se encuentran, actualmente, 56 explotaciones comerciales con censo, de las que 16 ya estaban afectadas por figurar en las zonas de restricción de focos anteriores.

En este caso, además, la aparición de un brote lleva pareja una campaña vacunal y todas las manadas ubicadas los municipios de las zonas de restricción de los focos activos deben aplicar, como mínimo, dos dosis. Además, a partir del 1 de septiembre todas las granjas avícolas de Castilla y León deberán también vacunar a sus animales.