Bruselas prioriza un plan para devolver la ganadería a las regiones vulnerables y con riesgo de abandono
GANADERÍA
La nueva Estrategia Ganadera de la UE encaja con el modelo gallego al apostare, entre otras cosas, por la flexibilidad normativa territorial y medidas como mataderos móviles
08 jul 2026 . Actualizado a las 10:01 h.La Comisión Europea ha movido ficha en defensa de la ganadería europea. Al menos sobre el papel. La Estrategia Ganadera presentada este martes pretende garantizar que el «invaluable sector ganadero europeo» mantenga su solidez y capacidad de adaptarse a los desafíos climáticos, enfermedades emergentes, competencia del mercado exterior u otros condicionantes. No solo ahora, también en el futuro. Porque como reconoció el comisario de Agricultura y Alimentación, Christophe Hansen, «el sector ganadero europeo es un ejemplo de éxito, pero hoy en día ese éxito está en peligro».
Enfermedades como la dermatosis nodular contagiosa que ha asestado una dura estocada al sector —sobre todo en España y Galicia— al cortar el comercio exterior con países como Marruecos, la sequía que está poniendo contra las cuerdas al campo francés, la guerra en Oriente Medio que ha puesto por las nubes los precios de los fertilizantes o la meteorología que, por primera vez que se recuerde, ha hecho que las uvas de mencía cojan color en junio son solo algunos de los desafíos que está enfrentando.
Pero no todas las regiones tienen los mismos retos, ni saben qué va a ocurrir a medio o largo plazo en un continente en el que hace tan solo unos días veía como la arquitectura dominante en países como Alemania mostraba su vulnerabilidad frente a temperaturas de más de 40 grados.
Por eso, lo que ambiciona esta nueva estrategia, al igual que el Plan de Acción en Materia de Proteínas, «es reforzar la seguridad alimentaria de Europa, nuestra autonomía estratégica y ayudar a mantener comunidades dinámicas, especialmente en las regiones en riesgo de abandono de tierras».
Y aunque los documentos adelantados por la Comisión Europea no hacen mención específica a Galicia, la comunidad es precisamente una de esas regiones de la UE en las que acecha el fantasma del abandono de los pueblos que ahora Bruselas quiere recuperar de la mano de la ganadería. No es nueva esta receta. En la definición de aldeas modelo [ahora denominadas asentamentos rurais] que recogía la Lei de Recuperación de Terra Agraria e Galicia de junio del 2021 ya se especificaba que en estos núcleos se «procurará a recuperación da actividade económica e social dos terreos de antigo uso agrícola, gandeiro e forestal circundantes á aldea, e particularmente aqueles que se atopan abandoados ou infrautilizados». Y se ha visto que zonas donde se recuperaron los rebaños como el que está en la comunidad de montes de Padróns, en Ponteareas, el impacto de fuegos como el del pasado mes de abril fue menor.
La Estrategia también reconoce, como han pedido más de una vez organizaciones agrarias y distintas administraciones desde España y Galicia, que hay que tener en cuenta las particularidades de cada territorio. Lo que dicen los papeles que ahora quiere tomar Bruselas como brújula para guiar al sector es que una de las prioridades del Ejecutivo comunitario es lograr «un sector ganadero adaptado a todas las explotaciones y regiones». Reconoce que el vínculo entre la ganadería y el territorio es esencial, «ya que la ganadería aporta beneficios económicos, medioambientales y sociales en las zonas rurales». Por esa razón, se compromete a colaborar con los Estados miembros en un plan para restablecer una producción ganadera sostenible en las regiones vulnerables, «en particular aquellas que corren riesgo de abandono». ¿Cómo? Con el apoyo de un Observatorio de las tierras agrícolas «en consonancia con las políticas demográficas de la UE».
Y justo en esta línea menciona los mataderos móviles —en Galicia ya funciona uno desde febrero del 2024— o de baja capacidad como una de las líneas de trabajo en las que profundizar para favorecer «las cadenas de valor ganaderas integradas localmente, reducir el transporte de animales y regenerar las economías locales».
E incluso también menciona que se tengan en cuenta las particularidades de los distintos territorios a la hora de la fertilización de suelos. En este sentido,la Estrategia Ganadera recuerda que invertir en sostenibilidad «es invertir en el futuro a largo plazo de la ganadería en Europa». Además de diseñar la metodología necesaria para medir las emisiones de gases de efecto invernadero en la ganadería a nivel de explotación, pone el foco en que la sostenibilidad puede convertirse en una nueva fuente de ingresos para los ganaderos. En este sentido también indica que está revisando el marco jurídico de la UE para que las medidas que puedan adoptarse sean proporcionadas a la realidad del terreno no perdiendo de vista los objetivos marcados. En concreto, sobre la normativa de nitratos, pretende ver cuáles son las mejores prácticas y cómo pueden hacerse más sencillas, en concreto en el caso de la agricultura de ciclo fijo (prácticas que se repiten cada estación), determinadas prácticas sostenibles o la gestión de nutrientes a nivel de cada granja.
Pero estas son solo algunas de las pinceladas de lo que pretende Bruselas. Sobre el papel habla también de objetivos como lograr un sector ganadero sostenible; competitivo a nivel mundial; preparado para enfrentar lo que pueda venir y un sector de calidad.. Falta saber cómo quedará la política agraria común (PAC) dentro del marco financiero plurianual. .
