Países Bajos cambia su estrategia contra el nitrógeno: menos cierres de granjas, límite de vacas y más dinero para innovación
GANADERÍA
El objetivo es reducir un 45% la contaminación en el 2035
02 jul 2026 . Actualizado a las 10:26 h.El Gobierno de los Países Bajos ha presentado sus planes para combatir la contaminación por nitrógeno, un asunto que compromete sensiblemente a los sectores agrario, industrial e inmobiliario del país. El Ejecutivo de Rob Jetten se ha marcado como objetivo recortar un 45% las emisiones agrarias para el año 2035. Y un 50% las industriales y de la construcción. Además, en las áreas más cercanas a espacios de la red Natura 2000 se restringirán un 20% extra.
Para alcanzar los objetivos ambiciosos, se restringirán las emisiones a un kilómetro a la redonda de las áreas naturales más protegidas, 500 metros para el resto; los granjeros que operen ahí deberán recortar drásticamente sus residuos, trasladarse o cesar su actividad. También se limita el número de vacas a 2,6 reses por hectárea para el año 2035. Estas medidas vienen apoyadas por un fondo de 20.000 millones de euros para adquirir nuevas técnicas agrarias de bajas emisiones y para medidas de conservación natural.
De aprobarse el plan en el Parlamento y comprobarse su eficacia, se podrían permitir proyectos de construcción -suspendidos por sus emisiones- en el 2027. De no alcanzar los objetivos en el 2035, el ministro de Agricultura, Jaimi van Essen, ha confirmado que se aplicará una reducción obligatoria del ganado en el país. La propuesta ha recibido críticas del sector agrario, que la describe como «un plan de demolición»; las asociaciones medioambientales la ven como «el principio del fin de la crisis».
La medida estrella del Gobierno neerlandés en la guerra contra el nitrógeno ha sido, hasta ahora, la compra voluntaria y cierre de más de 700 granjas por 1.800 millones de euros. Algunas asociaciones denuncian que la reducción de nitrógeno lograda _alrededor del 8%_ podría haberse conseguido con solo 300 millones.
La contaminación por nitrógeno del agua y el suelo neerlandeses es el mayor problema al que se enfrenta el país. La crisis se acentuó desde el año 2019, cuando el Consejo de Estado _el Tribunal Supremo neerlandés_ suspendió el plan del entonces primer ministro, Mark Rutte, de permitir emisiones a cambio de futuros recortes proporcionales. Además, en enero del 2025 un tribunal condenó al Estado por no tomar medidas para proteger los ecosistemas y reducir la polución. Fruto del descontento del sector, el populista Partido de los Granjeros (BBB) se convirtió brevemente en una de las principales fuerzas del país y entró en el Ejecutivo.
