El Consejo de la UE aprueba un cambio legislativo para reforzar la protección del término carne, reservándolo únicamente para los productos de origen animal
30 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El Consejo de la Unión Europea dio este lunes luz verde definitiva a las nuevas normas para reforzar la posición de los agricultores en la cadena alimentaria, a través de la promoción de contratos justos y el fortalecimiento de las organizaciones de productores. No solo esto. Porque la nueva legislación refuerza también la protección del término «carne» al reservarlo únicamente para los productos de origen animal. De ahí que ningún alimento derivado de las plantas o de legumbres podrá usar términos como «bacon», «chuleta», «solomillo», «costilla», «muslo», «pechuga» o «tocino». E introduce normas más claras para evitar la publicidad engañosa y la competencia desleal.
La normativa, según Efe, se firmará y publicará en el Diario Oficial de la Unión Europea, tras lo cual entrará en vigor. Algunos cambios, en particular los relativos a las denominaciones de origen de la carne, comenzarán a aplicarse tras un período transitorio de tres años, para dar tiempo al sector a adaptarse.
La normativa se enmarca en la revisión del Reglamento de la Organización Común de Mercados para los productos agrícolas y algunos cambios complementarios en la política agrícola común (PAC). Además de blindar el término «carne», la norma promoverá cadenas cadenas de suministro más equilibradas y resilientes, generalizando los contratos escritos para ayudar a una mayor estabilidad de los ingresos de los agricultores.
«La aprobación de hoy representa un paso importante hacia un sector agroalimentario más justo y resiliente. Las nuevas normas proporcionarán a los agricultores herramientas más eficaces para negociar colectivamente y asegurar una participación más equitativa en el valor que generan», dijo la ministra de Agricultura de Chipre, Maria Panayiotou, cuyo país preside el Consejo de la UE este semestre.
Fortalecer el poder de negociación de los agricultores
Las nuevas normas estandarizan los contratos escritos e incluyen cláusulas de revisión para reflejar los cambios del mercado. Incluyen normas claras sobre el cálculo de precios para que reflejen los costes reales de producción y simplifican el reconocimiento de las organizaciones de productores.
Para mejorar la transparencia, se introducen normas armonizadas para términos de comercialización voluntarios, como «justo» y «cadena de suministro corta».
