Las cuentas de Leche Celta: menos beneficio y una alianza con CLUN

Maruxa Alfonso Laya
m. alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

GANADERÍA

Leche Celta tiene una planta en Galicia, en Pontedeume
Leche Celta tiene una planta en Galicia, en Pontedeume JOSE PARDO

La compañía redujo ventas en un 2 % mientras planificaba una reestructuración de su producción

03 jun 2026 . Actualizado a las 10:26 h.

A finales del pasado año, Leche Celta y CLUN anunciaron una estrategia de colaboración que iba a permitir la creación de un nuevo operador, Corural. Corporación Rural Láctea (CoRural) está llamado a ser el tercer operador lácteo que más leche recogerá en Galicia. Pero mientras no se haga realidad, porque el proyecto sigue pendiente de la autorización de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), Leche Celta ha presentado las cuentas consolidadas del 2025. Un ejercicio en el que  la compañía vio reducido su beneficio en un 18 % y su cifra de negocio, en parte, por el descenso de las ventas. 

Leche Celta, que pertenece al grupo portugués Lactogal, el mayor operador lácteo del país vecino, alcanzó un volumen de negocio durante el pasado año de 294 millones de euros, lo que supone un 2 % menos con respecto a los 300,56 millones del ejercicio anterior. Según el informe que acompaña a las cuentas anuales consolidadas, el recorte de las ventas se tradujo en seis millones menos de ingresos. Hay que recordar que esta compañía se centra, sobre todo, en comercializar leche para marcas blancas (84 % de su producción), pues sus enseñas propias, como Celta, La Vaquera y Campobueno, absorben el 16 % de su producción total.

La llegada de Jesús García, el que fuera un histórico directivo de Leche Rio que trabajó durante década en la compañía lucense, al área industrial de Leche Celta se produjo cuando el último ejercicio económico estaba a punto de terminar, el noviembre del año pasado. La lechera con fábrica en Pontedeume busca aprovechar los más de 20 años de experiencia en el sector de García para consolidar su estructura de producción, de ahí que se le hayan encomendado las funciones propias de un director industrial.

El gasto total de aprovisionamiento de esta compañía se situó en los 223 millones de euros, en parte, por el precio de la leche, cuyo coste en origen se mantuvo al alza durante el último ejercicio, porque no fue hasta el pasado mes de abril que comenzó a bajar la asignación que perciben los ganaderos por esta materia prima.

Así las cosas, el resultado de explotación de esta empresa cayó hasta los 7 millones de euros, frente a los más de diez millones del 2024. También bajó el resultado antes de impuestos hasta los 6,96 millones de euros, frente a los 9,49 millones del ejercicio anterior. Todo ello arrojó un resultado neto consolidado de 7,24 millones de euros, un 18 % inferior al del último ejercicio. Este se vio beneficiado, además, por un ingreso impositivo derivado de una resolución judicial a favor del grupo, por el que se le devolvió más de un millón de euros por contingencias fiscales.

En cuanto a la ventas, se facturaron un total de 333.150 toneladas brutas de producto, que en su mayoría es leche líquida convencional. Esta supuso 216 millones de euros, mientras que hubo otros 51,6 millones e euros de preparado lácteo. Su mercado principal sigue siendo la Península Ibérica, mientras que las ventas en otros países de la UE supusieron el 7 % del total. Por último, el grupo cerró el año con 411 empleaos, lo que supone un incremento con respecto a los 385 trabajadores que tenía en el 2024.

Además, el informe también recoge las inversiones que realizó Leche Celta durante el pasado año y que tuvieron un presupuesto de 10 millones de euros. Eso permitió ampliar las instalaciones de frío y automatizar parte de la producción en la fábrica de Ávila, optimizar los procesos para aumentar la capacidad de la lineas de envasado en la factoría de Pontedeume y reconfigurar el diseño de la sala de envasado en la de Santander.