Los ganaderos afrontan una cosecha escasa de ensilado de hierba por la falta de precipitaciones

Maruxa Alfonso Laya
m. alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

GANADERÍA

Los ganaderos se afanan en plantar el maíz aunque la tierra está demasiado seca
Los ganaderos se afanan en plantar el maíz aunque la tierra está demasiado seca

La ausencia de lluvia permitió apurar estos trabajos y la siembra de maíz va adelantada en buena parte de Galicia, aunque el sector confía en que llueva pronto para poder sacar adelante el cereal

10 may 2026 . Actualizado a las 09:17 h.

Cualquiera diría, viendo el invierno que acaba de terminar, que el campo gallego necesita agua. Pero así es. De hecho, la primavera ha sido tan seca que, según cuentan desde varias zonas de Galicia, la cosecha de hierba y ensilado se ha quedado corta. Es decir, que los ganaderos han pasado de no poder entrar en sus fincas porque estaban encharcadas por todo lo que estaba lloviendo, a necesitar que llueva, por lo menos durante un par de días. El buen tiempo de los dos últimos meses ha permitido hacer los ensilados con toda la tranquilidad del mundo y adelantar también la siembra de maíz. Ahora, solo falta que vuelva el agua para que ese cereal germine adecuadamente y compense la escasez de la cosecha de ensilado.

«Estamos sementando o millo con quince días de adianto», cuenta Bruno Suárez, técnico agrónomo de Cooperativas Lácteas Unidas (CLUN) en las comarcas do Xallas y Costa da Morte. Recuerda que este fue un invierno muy lluvioso, «con semanas nas que caeron mil litros de auga», asegura. En esta zona hacen un balance positivo de la última campaña de ensilado. Sobre todo, porque por primera vez en tiempo han podido trabajar con tranquilidad. «Outros anos andabamos estresados a cortar e facendo todo apurado, pero este ano púidose facer todo con clama», sostiene. En esta zona hubo ganaderos que cogieron menos hierba porque decidieron priorizar la siembra temprana del maíz, lo que provocó que tuvieran menos cantidad de ensilado que si hubieran esperado unas semanas más. «A xente prioriza o millo e, se ven bo tempo, prefiere cortar e sementar canto antes», cuentan en esta comarca. 

Problemas tuvieron los ganaderos en invierno, cuando las lluvias impidieron meter los tractores en las fincas y esparcir el purín como se debería. Pero marzo y abril fueron dos meses en los que las lluvias brillaron por su ausencia. Eso tuvo una parte buena, porque permitió hacer la campaña de ensilado con tranquilidad, y otra mala, que la hierba fue más escasa por esa falta de agua. «Aquí non se puido abonar porque choveu moito no inverno e ese primeiro corte que se fixo non foi moi abundante. Nas fincas que se puido abonar a produción foi mellor», añade José Ramón Loza, responsable de maquinaria y cultivos de CLUN en A Mariña

También en esa zona las condiciones meteorológicas permitieron acelerar los trabajos de corte y ensilado, que  «se fixeron moi rápido, porque agora tamén cada vez hai menos xente que faga un segundo corte», añade Loza. Y explica que en esta región están acusando más que en otras la escasez de agua. «Viñamos dun verán moi seco e aquí chove menos que noutras zonas de Galicia. Todo o que choveu foi para encher as reservas do chan», sostiene. Por eso ahora confía en que vuelvan las lluvias, por lo menos, durante un par de días.

En la comarca del Deza aseguran que «a auga veu moi mal repartida», cuenta Héctor González, técnico agrícola de la cooperativa Cobideza. Hasta finales de febrero los ganaderos no pudieron acometer todas las tareas que deben hacer en las fincas, como triturar las praderas o esparcir el purín. «Retrasouse toda esa labor polo que nalgúns casos xa non se fixo trituración e limpeza, fíxose un corte con aproveitamento», explica. Pero, de repente, las lluvias cesaron y llegó un viento del norte «que secou toda a superficie da terra», cuenta.

Como la raíz de la hierba no es profunda, ese aire provocó que las plantas ralentizaran su crecimiento y no absorbieran todos los nutrientes, «co que o gandeiro gastou diñeiro en fertilizantes químicos que non tiveron un resultado óptimo», añade González. El resultado es que, aunque la calidad del ensilado es muy buena, «veuse comprometida a cantidade, porque se recolleu moito menos», sostiene. 

Bruno Suárez, técnico de CLUN en la zona de Xallas y Costa da Morte
Bruno Suárez, técnico de CLUN en la zona de Xallas y Costa da Morte

«A nosa produción de forraxe estivo por debaixo das expectativas», cuenta Jorge Meiriño, técnico de campo de la cooperativa Aira en la zona de Chantada. Explica que este fue «un ano un pouco regulero» porque no hubo lluvias en primavera. «Houbo seca e xeadas que afectaron e a produción de forraxe estivo por debaixo das expectativas, recolleremos un 70 % do que recollemos normalmente», sostiene. De esta escasez es responsable la falta de agua y el viento del norte, así como también el tiempo frío. El resultado es que «a calidade vai ser boa, pero a cantidade está por debaixo do esperado», concluye. 

La campaña del maíz, que va adelantada, también precisa agua

Sin duda lo que más preocupa ahora a los ganaderos gallegos es el maíz que están sembrando en sus campos. Como los trabajos de ensilado se adelantaron a causa del buen tiempo, en la mayor parte de las comarcas ganaderas la siembra del cereal va también con adelanto. «Aquí xa hai bastante millo sementado e imos con quince días de antelación», explica Suárez, que trabaja en la comarca do Xallas.

Asegura el técnico de CLUN que, este año, la siembra se hará en dos partes. Los más adelantados ya sembraron hace unos días y, los demás, esperarán a ver qué pasa con las previsiones de lluvia que había para este fin de semana. «Entre a primeira semana de maio e o día  15 estará practicamente todo plantado, cando o normal é que iso non aconteza ata finais de maio», sostiene. 

En la zona de A Mariña, en cambio, los trabajos van algo más retrasados. Aquí es donde más preocupa la escasez de agua. «Hai moita falta de chuvia e a sementeira de millo adiantouse un mes», cuenta Loza. Considera que este adelanto es positivo, «porque cada vez vótase millo de ciclos máis longos», pero el problema es que la tierra está muy seca. Si no llueve, puede haber problema con la germinación y «desde que comezou a sementeira non choveu ningún día», sostiene. 

«A seca está empezando a comprometer a sementeira de millo, porque os terreos están moi secos e duros e certas labores requiren que a terra estea a unha temperatura axeitada para traballala», asegura el responsable técnico de Cobideza. El problema es que si la tierra está dura, el maíz puede no sembrarse a la profundidad que se precisa y, entonces, no tendrá la humedad necesaria para germinar o brotarán solo algunas plantas, «co que as fincas non van estar nada homoxéneas. Por iso precisamos que chova», añade. 

En la Terra Chá, en cambio, las tareas de plantación del maíz acaban de comenzar. «Agora esperamos que veña un pouco de choiva porque agora mesmo temos algo de seca», cuenta Meiriño. En este caso, los trabajos «van en tempo, quizais un pouco adiantados porque como non choveu non houbo que parar na recollida da herba», concluye el técnico de Aira.