Mel de Galicia renueva su imagen para llegar a nuevos mercados y consumidores
GANADERÍA
Medio Rural destaca el récord de producción que ha registrado esta IXP y compromete un refuerzo a su promoción
11 mar 2026 . Actualizado a las 20:29 h.Hace ya más de treinta años que Galicia puso en marcha una figura de calidad para reconocer a su miel. La IXP Mel de Galicia cuenta, desde entonces, con una marca y una imagen que ya reconocen los consumidores. Pero desde el consello regulador consideran, también, que es preciso actualizarse y renovarse «para ir cos tempos», aseguró su presidenta Esther Ordóñez. Ella fue la encargada de presentar y explicar la nueva imagen de marca que lucirán, a partir de ahora, las etiquetas que dan amparo a estas producciones. Una renovación con la que aspiran a llegar a nuevos mercados y consumidores en un año en el que han batido su récord de producción amparada.
«Quixemos construir esta marca tendo en conta a nosa historia, pero tamén pensando no futuro», añadió Ordóñez. El símbolo central de esta nueva imagen es la abeja, «que se integra na tipografía, pois a súa cabeza forma parte da letra G, de Galicia», añadió. A mayores, los trazos bajo esa letra evocan el vuelo, el zumbido y las gotas de miel, mientras que la paleta cromática gira alrededor de un marrón cálido, que evoca a la miel, pero también a la tierra. El resultado final «é unha marca versátil, con múltiples versións e que está lista para funcionar en todos os puntos de contacto co consumidor», añadió.
La nueva marca quiere representar el respeto por el medio ambiente, el compromiso con los apicultores, la calidad controlada y la proyección hacia nuevos mercados. Porque la comercialización es el gran reto del sector apícola gallego, añadió Ordóñez, y esta nueva imagen está dirigida a esos consumidores que demandan productos locales.
Galicia es, actualmente, una de las grandes productoras de miel de nuestro país, pues en esta comunidad se produce el 58 % de la miel que se certifica en España, como recordó la conselleira do Medio Rural, María José Gómez, que participó en este acto acompañada del director de la Axencia Galega da Calidade Alimentaria (Agacal), Martín Alemparte. Gómez presidió una mesa redonda en la que se pusieron sobre la mesa los principales retos del sector y destacó que la IXP gallega acaba de conseguir certificar una cosecha histórica, de 370.000 kilos de miel. Una cantidad que le da a este sector un valor de 3,3 millones de euros.
«O noso labor é apoiar aos apicultores e a comercialización deste produto. Para os apicultores temos unha liña de axudas de 1,4 millónes de euros para loitar contra as ameazas e mellorar as instalacións», recordó la conselleira. Medio Rural también invierte todos los años 700.000 euros en la colocación de trampas para la velutina, mientras que Agacal se encarga e organizar campañas de promoción. «Esta etiqueta que hoxe presentamos é unha grantía de calidade, de orixe e de apoio ao produtor que está coidando do territorio», añadió la conselleira. Recordó que la IXP ampara a 231 productores y más de 38.000 colmenas «e é traballo de todos convencer ao consumidor para que aposte por Galicia e por este produto de calidade», añadió.
El acto incluyó una degustación de productos elaborados con Mel de Galicia. Los presentes pudieron probar un bocado de pollo con emulsión de ajo macerado en Mel de Galicia de bosque y un cítrico entre dos oros con miel multifloral, ambos obra de Pedro O Lalo, de Lemur Cocina; y panceta de Porco Celta con hoisin de Mel de Galicia de Silva y filloas crocantes, leche frita y espuma de leche con miel e castaño, elaborados por Begoña Vázquez, de Regueiro da Cova. Sonia García, bartender gallega, preparó un Abella Raíña de Galicia, un cóctel con vermú, miel monofloral y fruta de la pasión, y un Flor de IXP Mel de Galicia, a base de licor café, miel multifloral y chocolate.
La miel foránea, el cambio climático y las plagas, principales amenazas del sector
«Os retos que afrontamos son, por desgraza, moitos. Está a velutina, a mel importada a baixo prezo, a varroa que é un ácaro que fai dano ás abellas e o cambio climático, que cambia a floración». Así resumió Ordóñez los problemas a los que se enfrentan los apicultores gallegos y que provocan que, en algunos casos, «estén pensando en tirar a toalla». Sin embargo, también aseguró que este es el sector ganadero por el que más está apostando la gente joven y por eso pidió un plan estratégico que permita aumentar y mejorar la comercialización de la miel gallega y hacer así frente a todos estos retos.
La presidenta de la IXP recordó que las abejas realizan una tarea fundamental: la polinización, y que esta no puede ser sustituida por nadie. Por eso resulta fundamental mantener a este sector. En este sentido, pidió a la gran distribución que apueste más por los productos gallegos y les ayude a mejorar sus ventas también en los mercados nacionales a internacionales.
«Creo que os nosos meles están moi ben posicionados e son ben vistos polo consumidor, porque o mel galego se asocia a produción de calidade», añadió Javier Carreira, apicultor y envasador de O poder das flores. El problema es que «nos afecta moito a competencia que hai nos lineais, donde convive con meles importadas a catro ou cinco euros o quilo», añadió José Luis González, apicultor y envasador de González Carballal. En su opinión, el consumidor gallego tiene claro la calidad que garantizan las etiquetas de la IXP, «o reto agora e superar esa froteira de Galicia e chegar tamén ao consumidor español», añadió.
Animar a todos los apicultores gallegos a formar parte de la IXP es otro de los retos que afronta este sector. «Teñen que incorporarse a algo que lles vai dar autenticidade e temos que estar todos no mesmo barco», aseguró José María Seijo, responsable de la Agrupación Apícola de Galicia. «En Galicia temos meles que destacan pola súa calidade, pero temos moitos pequenos apicultores que non acaban de unirse á IXP», reiteró María del Carmen Puga, de la Asociación Galega de Apicultores.
Acciones como la renovación de la imagen dan una visión dinámica del consello regulador y les ayuda a poner sus productos en los mercados, aseguraron los productores. «O sector está apostando pola valorización da produción a través da IXP e iso o demostra o feito de que temos xa 46 envasadoras, máis ca nunca», añadió Ordóñez. En su opinión, «temos que pensar no ben común» y por eso se hace necesario convencer al consumidor de la importancia de la etiqueta «porque hai quen pensa erradamente que o mel sen eitqueta é o máis natural».
El cambio climático es otro de los problemas que tiene especial incidencia en este sector, «porque a nosa actividade está baseada no clima», recordó Carreira. «O cambio climático separa a floración da evolución das colemas porque se adianta e as colmeas van atrasadas», aseguró Seijo. A eso hay que sumarle el problema del abandono del territorio, que provoca que aparezca flora que no es propia de la zona y complica a los productores el obtener mieles monoflorales.
El futuro pasa, añadieron los presentes, por hacer la actividad rentable y atractiva para los nuevos productores. «Temos variedades de flores que non hai en ningunha parte de Europa e temos un mel singular. Temos que buscar a fórmula para que esa riqueza non se perda», concluyó Puga.
