El debate sobre el sector lácteo vira hacia lo social y plantea la articulación de un convenio colectivo propio
GANADERÍA
El IV Foro Empresarial Lácteo, organizado por Fonteboa, dedicó su última jornada a analizar aspectos que condicionan la sostenibilidad de las granjas gallegas como la falta de tierra y mano de obra
05 feb 2026 . Actualizado a las 14:09 h.Por primera vez en muchos años, ni el precio de la leche ni los costes de producción acaparan el centro del debate en el sector lácteo gallego. La preocupación de los ganaderos se ha desplazado hacia dos problemas estructurales que amenazan directamente la continuidad de las explotaciones: la escasez de tierra disponible para crecer o, simplemente, mantenerse, y la dificultad para encontrar mano de obra cualificada y dispuesta a trabajar en el campo. Y dada la tendencia a incrementar el tamaño de las granjas y la necesidad de incorporar personal cualificado se ha abierto otro melón: el de habilitar un convenio colectivo específico para el sector lácteo.
Esos fueron algunos de los asuntos que se deslizaron en la última jornada del IV Foro Empresarial Lácteo, organizado por el Centro de Promoción Rural EFA-Fonteboa, donde se analizó cómo estos factores están condicionando la sostenibilidad presente y futura de las granjas en Galicia.
No obstante, el debate no se quedó únicamente en la identificación de estos retos y debilidades del sector. A través del trabajo en grupo y de la puesta en común de las conclusiones por parte de todos los asistentes, el Foro sirvió también como espacio para proponer posibles soluciones. Las medidas planteadas fueron diversas y abarcaron desde iniciativas para facilitar el alojamiento de los trabajadores o la impartición de formación en recursos humanos dirigida a los propios ganaderos. Fue ahí donde se planteó la necesidad de avanzar hacia un convenio colectivo específico para el sector ganadero de leche.
En lo relativo a la base territorial, los participantes en este foro coincidieron en señalar la urgencia de poner en marcha mecanismos que favorezcan la movilidad de tierras, como nuevas concentraciones parcelarias o la mejora de los accesos a los predios, con el objetivo de recuperar y poner en uso parcelas que en la actualidad se encuentran abandonadas.
Otro de los asuntos que suscitó un debate intenso fue la sostenibilidad social del sector, centrada en la necesidad de garantizar el relevo generacional y atraer personal que permita asentar población en el entorno campestre. Entre las medidas propuestas destacaron campañas de sensibilización dirigidas a los núcleos urbanos, con el objetivo de poner en valor las ventajas y excelencias de la vida en el campo. También se subrayó la importancia de iniciativas de concienciación en colegios, redes sociales y medios de comunicación, destinadas a dignificar la actividad ganadera y acercar a la población urbana los pormenores de un sector que a menudo les resulta desconocido. Por último, se recordó que para lograr fijar habitantes en estas zonas es imprescindible que las administraciones garanticen servicios básicos de calidad, que hagan viable y atractivo residir y trabajar fuera de las ciudades.
Además de la dimensión social o económica de la ganadería, este encuentro patrocinado por Abanca dedicó especial atención a la sostenibilidad ambiental del sector. En este ámbito, los grupos de trabajo coincidieron en la necesidad de profesionalizar al máximo la gestión de recursos como el purín, los fertilizantes y los productos fitosanitarios, garantizando un manejo más seguro y eficiente. Asimismo, se identificaron como retos prioritarios para las explotaciones la gestión eficiente del agua y el incremento en el uso de energías renovables, aspectos clave para reducir el impacto ambiental y avanzar hacia un modelo de producción más sostenible.
800 viviendas para empleados
El Foro también dedicó una de sus conferencias a analizar los problemas de acceso a la vivienda en el entorno rural, una de las causas que, según reconocieron los propios ganaderos, dificulta la incorporación de mano de obra a sus explotaciones. En este contexto, el secretario general de Unións Agrarias, Roberto García, además de criticar las propuestas de bajada del precio de la leche por parte de las empresas y la obligación de identificar al dueño de las fincas de más de una hectárea en la declaración de la PAC de este año, explicó la problemática actual relativa a la vivienda. Según García, el sector necesita alrededor de 800 viviendas para dar servicio a los trabajadores que se incorporan a las granjas, muchas de las cuales podrían beneficiarse de una nueva línea de ayudas que, en breve, pondrá en marcha la Consellería de Emprego, Emigración e Comercio.
El titular de este departamento, José González, también estuvo en Coristanco para explicar las líneas de trabajo de la Xunta a la hora de facilitar la contratación de trabajadores procedentes de otros países como es el caso del programa Retorna Cualifica Emprego. Del mismo modo, también explicó que, en breve, la Consellería pondrá en marcha una línea de ayudas destinada a la rehabilitación de viviendas en el entorno rural de municipios de menos de 20.000 habitantes. Unas subvenciones que pueden alcanzar los 50.000 euros y cuyo único requisito es que estén dea disposición de que estas deben, por un periodo mínimo de cinco años, destinarse al aquiler de personas que trabajen en explotaciones agroganaderas en un radio máximo de 15 kilómetros.
El conselleiro también adelantó que, durante este año, Galicia recibirá las competencias en materia de autorizaciones de trabajo, un aspecto que permitirá agilizar los permisos de residencia de trabajadores foráneos. Un aspecto que, se espera, sirva para facilitar a las granjas la contratación de personas llegadas de otros países.
