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¿A qué sabe la miel de la sierra de O Courel?

Francisco Albo
francisco albo QUIROGA / LA VOZ

GANADERÍA

Un colmenar situado cerca de la aldea de Campodola, en el municipio de Quiroga
Un colmenar situado cerca de la aldea de Campodola, en el municipio de Quiroga ALBERTO LOPEZ

Un estudio científico definirá las características locales de este producto en los tres municipios del geoparque

23 jun 2023 . Actualizado a las 09:36 h.

Caracterizar todos los tipos de miel y de polen que se producen en el territorio del geoparque Montañas do Courel es el objetivo de un proyecto que se acaba de poner en marcha y que se desarrollará entre este año y el próximo. El estudio será llevado a cabo por el grupo de desarrollo local Ribeira Sacra-Courel y forma parte de las iniciativas de apoyo —promovidas por la Xunta— a los apicultores afectados por los grandes incendios forestales del verano del 2022.

El proyecto se realizará en colaboración con 32 apicultores que poseen colmenares en estos municipios. En el estudio —según explica el gerente del GDR, Martín Alemparte— se intentará definir las características ambientales de las diferentes áreas del territorio del geoparque en las que están distribuidas las colmenas y determinar cómo influyen en la producción de miel y polen. «Se estudiarán aspectos como los tipos de vegetación predominante, los microclimas y las altitudes de estos lugares», señala. «También se tendrá en cuenta si las colmenas están situadas en áreas de brezal, de bosque, de alta o media montaña o en el entorno de los ríos, por ejemplo», agrega. El estudio comprenderá también análisis fisicoquímicos de las mieles y los pólenes, que se encargarán a una empresa especializada de referencia en el sector apícola.

Aprovechamiento comercial

El objetivo, indica asimismo Alemparte, es reunir datos científicos que permitan definir las singularidades de estos productos y su relación con el entorno de los colmenares. «Esta información puede ser muy útil a la hora de comercializar la miel y el polen, porque los productores podrán indicar con mucha precisión sus características y peculiaridades, y también las de los lugares donde se hallan las colmenas», añade.

El castaño y el brezo, las principales fuentes de néctar en el territorio

La miel producida en la comarca de Quiroga —cuyo territorio coincide con el del geoparque Montañas do Courel procede en su mayor parte del castaño y del brezo. Así lo asegura Nicolás Prieto, presidente de la cooperativa apícola Cauru, que posee colmenares en los tres municipios. «Nesta zona non temos eucaliptos e hai moi poucos carballos, que se concentran sobre todo en Ribas de Sil, na parte máis próxima ao municipio de San Xoán de Río», explica. «Tamén teñen bastante presenza as silvas, pero as zonas onde abundan están normalmente cerca dos castiñeiros e polo tanto o mel de silva e de castiñeiro vai mesturado», dice igualmente Prieto.

En cuanto a otras especies vegetales melíferas que crecen en es el territorio del geoparque Montañas do Courel —como la jara— el presidente de la cooperativa Cauru considera que su peso «non é significativo» en la producción local de miel.

Diversidad ambiental

A pesar de este predominio del castaño y el brezo, desde el grupo de desarrollo local Ribeira Sacra-Courel apuntan que el territorio del geoparque presenta una gran diversidad de ambientes que influye en producción de mieles y pólenes. «No es igual, por ejemplo, la miel que se cosecha en Montefurado [en el municipio de Quiroga] que la que se produce en Meiraos [en Folgoso do Courel] y lo que se pretende con este estudio es definir bien esas singularidades», dice a este respecto Martín Alemparte.

Una iniciativa solicitada por los apicultores tras los incendios

El gerente del GDR señala que el estudio de caracterización de la mieles es el primero de este tipo que se lleva a cabo en el conjunto del territorio del geoparque. «Hay apicultores que encargan analíticas de sus mieles y pólenes de forma particular, y todos los productores también conocen sus características por experiencia propia y de una manera más bien intuitiva», indica. «Pero gracias a este estudio, los productores van a disponer de una información mucho más amplia y detallada que podrán aprovechar comercialmente», precisa.

La realización de este estudio fue sugerida por los propios apicultores en una de las primeras reuniones organizadas tras los incendios del 2022 para hablar sobre las ayudas al sector. El pasado día 12 se celebró otro encuentro en la casa consistorial de Folgoso en la que se abordó la puesta en marcha del proyecto de investigación, así como la gestión de las ayudas que concede la Xunta para compensar a los apicultores profesionales que sufrieron pérdidas de producción.