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La sequía se cebó también con la miel

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

GANADERÍA

M.MORALEJO

La producción de este año vuelve a ser muy irregular porque la falta de agua impidió la correcta floración del castaño y hubo mucha presión de la velutina

28 nov 2022 . Actualizado a las 09:40 h.

Irregular. Ese es el adjetivo que mejor define la cosecha de miel gallega de este año. Porque mientras que en algunas zonas recogieron una buena producción, más abundante que la del pasado año, en otras se quedaron incluso peor de lo que estaban. En ello influyó, sobre todo, la sequía que afectó a buena parte de la comunidad, que no dejó que algunas especies florecieran como deberían, y también la presión de la velutina, que se dejó sentir especialmente en las zonas de costa.

«Na costa, a floración do eucalipto foi boa e se puido aproveitar. E no interior había bastante brezo, co que houbo producións como había anos que non tiñamos. Pero o castiñeiro, en cambio, en determinados sitios non produciu mel por culpa da seca», asegura Esther Ordóñez, la presidenta de Mel de Galicia, la IXP que ampara a los productores de calidad de la comunidad. Sus palabras las ratifica José María Seijo, un apicultor con colmenas repartidas por toda la geografía gallega. En las que están ubicadas en la costa, las cosas fueron algo mejor que el año pasado, pero es que entonces tampoco fue muy abundante. En el interior, en cambio, «un desastre. En algunos sitios puntuales del Deza y de O Courel quitaron una buena cosecha, pero en el resto mal», sostiene.

Seijo asegura que las previsiones para este año eran muy buenas en primavera. Pero entonces llegó el calor y la falta de agua «justo cuando empezó la floración del castaño y las plantas no produjeron néctar», cuenta. De hecho, él calcula que ha recogido la mitad que el pasado año. Porque, para rematar esta mala situación, llegaron los incendios forestales. «Fue todo muy desastroso. Empezamos muy bien, porque la evolución de las abejas había sido buena y se habían recuperado las pérdidas del año pasado, pero a partir de abril las cosas se pusieron malas», añade. A ello hubo que sumarle la presión de la velutina, «que se multiplicó de forma terrible y desde junio hasta ahora hay colmenas que se las llevó por delante», afirma.

El problema de estos productores es que llevan encadenando ya varios años de cosechas no demasiado abundantes, por las condiciones meteorológicas y por la presión de plagas como la velutina o de enfermedades como la varroa. «Llevamos ya tres años no muy buenos», insiste Seijo, aunque es cierto que la situación varía mucho en función de la zona en la que estén ubicadas las colmenas.

Por ejemplo, David Fernández reconoce que este fue un mal año, aunque consiguió recoger una cosecha decente, «no excelente», explica. Tiene sus colmenas en A Fonsagrada y, en esa zona, la floración del brezo fue bastante buena. Pero es que, entonces, «no había sequía. A partir de junio, en cambio, empezó a flojear un poco y, al final, recogimos casi lo mismo que el año pasado», cuenta. Este productor fue uno de los pocos que en el 2021 tuvo una buena cosecha.

Martín Canedo, de A Estrada, considera sin embargo que este año fue mejor que el anterior. Porque recuerda que el 2021 fue uno de los peores para la producción de miel. Le salvó la floración del eucalipto, que empezó antes de tiempo y que fue tan buena «que xa compensou a toda a do ano pasado», explica. Después, empezaron los problemas con la sequía y la floración del brezo ya no fue tan buena, lo que también impidió que la cosecha de miel lo fuera. Lo mismo sucedió con la del castaño, «que hai xa un par de anos que non da nada», cuenta.

Los datos recopilados por la consellería do Medio Rural dan muestra de que la IXP no recogió el pasado año una buena cosecha. Entonces, esta ascendió a 221.754 kilos, lo que supuso algo más de la mitad de la recogida en el 2020, cuando fue de 436.211 kilos. En ese mismo período también descendió el número de apicultores, de 292 a 285, y el de colmenas, que pasaron de ser 49.438 en el 2020 a 48.703 durante el pasado ejercicio.