Patrocinado por

Las granjas avícolas tendrán que contar con un plan de gestión de estiércol y reducir las emisiones de gases contaminantes

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

GANADERÍA

MARCOS MÍGUEZ

El Gobierno aprueba una nueva ordenación que quiere mejorar las condiciones ambientales y de sanidad animal de estas explotaciones

28 jul 2021 . Actualizado a las 09:19 h.

El Consejo de Ministros ha dado el visto bueno a un real decreto que establece las normas básicas de ordenación de las granjas avícolas, que supone una mejora en las condiciones de sanidad animal y medioambiental. Se trata, explica el Ministerio de Agricultura, de una profunda revisión de la normativa vigente, que databa del año 2005, y de la incorporación a la misma del sector avícola de puesta, que hasta el momento no contaba con una norma de ordenación específica. Entre otras cosas, este nuevo decreto establece la obligatoriedad de estas explotaciones de contar con un plan de gestión del estiércol y de reducir las emisiones de gases contaminantes. 

Explica Agricultura que la norma se ha redactado en estrecha colaboración con el sector y las comunidades autónomas y busca adaptar la regulación a los nuevos retos sociales, económicos, productivos y medioambientales de la producción avícola. No en vano este es un sector de gran importancia en España y altamente tecnificado, que en los últimos años evolucionó y diversificó su producción ante las demandas de la sociedad. 

Las novedades que incorpora este decreto se articulan en torno a dos grades áreas: reforzar los requisitos en materia de sanidad animal y bioseguridad de las granjas, con el fin de mantener el estatus sanitario adecuado en las mismas, y adoptar compromisos en materia de medio ambiente, relacionados con la protección del agua, el aire, los suelos y la lucha contra el cambio climático. En este ámbito, la norma introduce la obligatoriedad de que las granjas dispongan de un plan de gestión de estiércoles, para evitar la contaminación del aire y de los suelos. Este formará parte de un plan de gestión ambiental individualizado para cada granja. Al mismo tiempo, se introducen también medidas para la reducción de las emisiones de gases contaminantes. Cada granja deberá disponer, de manera individualizada, de un registro de emisiones y de las técnicas utilizadas para su reducción.