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UU.AA denuncia la actitud abusiva de una empresa avícola

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

GANADERÍA

MARTINA MISER

Acusa a la firma de imponer a los ganaderos la cría de un nuevo tipo de pollo con mayores costes de producción que paga al mismo precio que el convencional

16 jul 2021 . Actualizado a las 09:17 h.

El sindicato Unións Agrarias quiso denunciar la que considera la «actitude abusiva» de la empresa integradora Avigrao. Es esta una empresa avícola que, en los últimos meses, está imponiendo a los ganaderos con los que trabaja la cría de un nuevo pollo que supone unos mayores costes de producción para las granjas. Sin embargo, la firma paga estos animales usando las mismas tablas de precios que para el convencional. La organización agraria considera intolerables este tipo de prácticas e insta a la empresa, con sede en Melide, a respetar la ley de la cadena y a renegociar tarifas acordes a esta nueva producción.

La actitud de Avigrao está ocasionando malestar entre los ganaderos, aseguran en Unións Agrarias, donde insisten en que la integradora, tal y como reflejan las liquidaciones de las granjas, está ignorando el derecho de los productores a percibir precios justos aplicando tarifas que atentan contra la rentabilidad de las explotaciones. Y es que la compañía está testando la viabilidad de un nuevo tipo de pollo, conocido como pollo rubio, cuyos requerimientos de cría suponen un elevado incremento de los costes de producción. Así, mientras el tiempo de cría habitual de un pollo ronda los 45 días, en el caso del rubio este período casi llega a duplicarse, alcanzando los 80. También se trata de un ave con unos requerimientos de espacio muy superiores a lo convencional, que obliga a las granjas a reducir su capacidad en un 60 %.

La organización agraria entiende que la introducción de este nuevo tipo de pollo puede ser una nueva línea de negocio del sector, pero considera intolerable que las pruebas sean de obligado cumplimiento para las granjas y que en ningún caso se tenga consultado a los ganaderos su voluntad de incorporar este producto.También lamenta que no se adecúen las tarifas y que se esté pagando por él, el mismo pecio que por un pollo que supone una rentabilidad de prácticamente el doble para las granjas.