Volar a Roma emite más carbono que comer carne durante todo un año

Un vídeo de European Livestock Voice encuentra nueve paradojas en la estrategia De la granja a la mesa para el vacuno de carne


Redacción / La Voz

Durante los últimos años, el consumo y la producción de carne se han demonizado. Solo se habla de las emisiones contaminantes que produce, de los problemas ambientales que puede generar o del maltrato que se le da a los animales cuando la realidad, aseguran en European Livestock Voice, es bastante diferente. Esta entidad, que representa a todos los sectores implicados en el vacuno de carne, se ha marcado como objetivo informar al público sobre el valor social de la producción ganadera aportando otra perspectiva a los debates en curso. Para ello, ha difundido un vídeo en el que habla de las nueve paradojas que se dan en el programa De la Granja a la Mesa, promovido por la UE para lograr la sostenibilidad del sector. Una de ellas es que hay muchas actividades que contaminan más que el vacuno de carne. Es el caso de transporte. Porque un viaje de ida y vuelta a Roma emite el mismo carbono que comer carne durante todo un año.

«La estrategia De la granja a la mesa puede ser una oportunidad para mejorar los resultados obtenidos por el sistema agrícola y ganadero europeo; el desafió reside en la investigación, la innovación y la tecnología», asegura Giuseppe Pulina, presidente de Carni Sostenible, agrupación italiana que también apoya ese vídeo. «Es fundamental hacer oír nuestra voz porque queremos ser parte del proceso actual, que determinará el futuro», añade Birthe Steenberv en nombre de Livestock Voice.

El vídeo que han elaborado comienza explicando que la realidad del sector ganadero es la gran desconocida y que se está tratando desde una perspectiva urbanita, que parte de que la carne no es sostenible ni para el ambiente, ni para nuestra salud. La primera paradoja que plantea es que se quiere reducir el consumo de carne, pero esta dieta omnívora es la que ha favorecido el desarrollo del ser humano, el que lo ha convertido en un ser evolucionado e inteligente. El segundo mito que quiere desmontar es que la ganadería no quita tierra a los cultivos, pues la superficie dedicada al ganado se ha mantenido en los últimos 60 años, y eso a pesar de que la población ha crecido en 125 millones de habitantes.

Contaminación

Su tercera apreciación deja claro que donde hay ganado hay gente cuidando la tierra y evitando su abandono. Pero es que, además, el sector ganadero europeo solo es responsable del 7.2 % de las emisiones de gases de efecto invernadero, cifra que crece hasta el 14 % en otros países. La industria o el transporte contaminan mucho más, como lo demuestra que volar de ida y vuelta a Roma emite el mismo carbonoque comer carne durante un año. Pero es que, además, y aquí viene la cuarta paradoja, reducir la producción de carne en Europa obligaría a importarla de otros países, donde el impacto que este sector tiene en el medio ambiente es mucho mayor. Lo mismo sucedería con el bienestar animal. La ley europea actual es de las más avanzadas pero, si importamos carne de otros países, ¿quién garantizará entonces que se cumplen los estándares de bienestar animal?.

La sexta paradoja explica que la UE quiere reducir el uso de fertilizantes químicos e incrementar un 25 % la producción ecológica. Pero menos ganado implica también menos abonos orgánicos. Y la séptima habla del empleo, pues cada granja genera alrededor de siete puestos de trabajo en el medio rural.

La herencia cultural y culinaria y la seguridad alimentaria centran los dos últimos argumentos del vídeo. Sobre el primero se explica que uno de los objetivos de De la granja a la mesa es apostar por consumir productos naturales y de proximidad, pero si las granjas desaparecen ganará terreno la globalización y la comida ultraprocesada. En cuanto al segundo, se calcula que en el 2050 el 70 % de la población vivirá en las áreas urbanas y solo el 30 % en el campo. ¿Quién se encargará entonces de producir los alimentos necesarios para abastecer a las ciudades?

El vídeo deja claro que el sector ganadero quiere contribuir a ser más sostenible y anima a aprovechar esta estrategia para lograrlo, pero siempre y cuando se escuche también lo que los ganaderos tienen que decir.

Newsletter Somosagro

Recibe todas las semanas la información más relevante del sector primario

Votación
9 votos
Comentarios

Volar a Roma emite más carbono que comer carne durante todo un año