El irresoluble laberinto del lobo

Mientras Transición Ecológica sigue pensando si proteger o no la especie, los ganaderos reclaman más ayudas para afrontar los daños que ocasiona

La propuesta lanzada por el Ministerio para la Transición Ecológica de incluir al lobo en el catálogo de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lespre) ha reabierto en Galicia el debate sobre si el lobo es o no una especie a conservar. Y, aunque de partida pueda parecer que las posiciones entre ganaderos y grupos ecologistas están muy alejadas, lo cierto es que tienen bastantes puntos en común. Ambos abogan por la prevención y por implantar medidas que permitan una convivencia pacífica entre el lobo y el trabajo que realizan las explotaciones ganaderas.

«Non estamos en contra de que exista o lobo nin a favor de que se extermine. So dicimos que, se en momentos determinados, nunha zona hai moitos danos, se debe contar con algunha medida de control», explica Iván Raposo, secretario general de Unións Agrarias para la comarca de Os Ancares. «No existe ninguna duda acerca del impacto económico y emocional que el lobo produce en las explotaciones gallegas, pero en Galicia existe un margen de mejora muy importante en cuanto a la adopción de medidas preventivas en las explotaciones», añade Jesús Criado, secretario del Grupo Lobo en la comunidad.

Una joya a proteger

Mientras los ganaderos ven con muchas reservas que se aumente la protección de esta especie, los ecologistas lo tiene claro. «El lobo es una joya ecológica y cultural y a las joyas se les tiene que proteger», sostiene Criado. Y es que esta especie «mantiene los ecosistemas sanos y en equilibro, realizando una autentica función de veterinario de la naturaleza, controlando sanitariamente las poblaciones de especies presa y reduciendo la transmisión de zoonosis», argumenta. En su opinión, los controles de poblaciones de lobos se realizan pese a no estar científicamente probado que la eliminación de ejemplares tenga incidencia en la disminución de daños al ganado. Un punto, este último, en el que no están de acuerdo los ganaderos. «Aquí nos Ancares hai moito gando en extensivo e estamos tendo problemas co lobo. Creemos que a única maneira de acabar con iso é facendo cacerías selectivas», asegura Raposo.

Lo que los ganaderos tienen muy claro es que no se puede preservar la especie a costa de sus explotaciones. «Non pode ser que queiramos o lobo no monte e que quen asuma os custe sexan so os gandeiros», argumenta el responsable de UU.AA. En su opinión, el principal problema está en que, en ocasiones, los ganaderos tiene difícil demostrar que una vaca murió a causa de un ataque del lobo. «Non é fácil ver ao lobo comendo o animal e se cando se fan as inspeccións non se ven indicios claros, o gandeiro non cobra», asegura Raposo. Sus principales reivindicaciones pasan porque «se axilice o proceso de pago dos danos e non se persiga os gandeiros, porque parece que están tentando enganar á Administración e non é así», reitera. También sostiene que, en Galicia, las poblaciones de lobo están causando cada vez más problemas, síntoma de que no está en peligro de extinción.

Desde el Grupo Lobo recuerdan que Galicia cuenta con su propio Plan de Xestión do Lobo, pero que este resulta «ineficaz e insuficiente por la falta de compromiso e inacción de la Xunta, que solo aplica políticas basadas en batidas y pagos por daños». Por eso consideran que incluir al lobo en el Lespre sería un gran avance, porque obligaría a mejorar aspectos como el furtivismo, la degradación de sus hábitat o el diseño de políticas que permitieran una verdadera coexistencia entre este animal y la actividad ganadera. También permitiría crear más ayudas para implantar medidas de prevención.

Madrid guarda silencio ante las reivindicaciones gallegas

El ministerio no ha respondido a los informes y documentos remitidos por la Consellería de Medio Ambiente

Fue en noviembre del pasado año cuando se generó el debate en torno a la protección del lobo. Entonces, el Ministerio para la Transición Ecológica anunció en una reunión de trabajo que la nueva estrategia para la Conservación y Gestión de esta especie preveía la inclusión de la misma en el catálogo de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lespre) en todo el territorio español. Esto suponía un cambio significativo pues, actualmente, el lobo cuenta con esta protección al sur del río Duero, pero no al norte, donde se ubican las comunidades con mayor carga ganadera. Desde entonces, el debate ha dado muchos giros, y la presión de las comunidades de la cornisa cantábrica, Galicia entre ellas, llevó al ministerio a replantearse esta medida. Incluso se llegó a anunciar en alguna reunión que se retiraba la propuesta. A día de hoy, en la Consellería de Medio Ambiente aseguran que no cuentan con comunicación oficial alguna sobre este tema por parte del ministerio.

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