Los bueyes indultados por la cuarentena se han convertido en 150 chuletones

Su carne será degustada la semana que viene en unas jornadas en Vigo


redacción

Cada año se sacrifican en Galicia alrededor de 200 bueyes. La cifra, que engloba tanto a los nacidos y criados en la comunidad como a los importados de tierras portuguesas, no ha dejado de crecer en el último lustro empujada por el auge experimentado por el vacuno mayor debido, sobre todo, a la gran demanda de chuletones.

Pero de cumplirse las previsiones del sector, esta cantidad podría caer más de la mitad durante el presente ejercicio. «La hostelería ha estado muchas semanas parada y, aún hoy, sigue trabajando a medio gas. Eso ha provocado un bajón importante en la demanda que, por supuesto, también se traducirá en un descenso de los sacrificios e incluso de la cría si las condiciones no cambian», explica José Gutiérrez, gerente de Gutrei Galicia, una empresa especializada en vacuno mayor que, sin embargo, puede presumir de ser de las pocas que ha seguido sacrificando animales selectos durante los últimos meses.

Buena prueba de ello son los dos bueyes de siete años que ya guardan en sus cámaras de maduración y que durante la semana que viene emprenderán viaja a Vigo para ser degustadas en las jornadas gastronómicas que anualmente realiza el restaurante de un conocido hotel de la ciudad. Son unos animales de raza rubia gallega que han estado muy vinculados al estado de alarma decretado por el Gobierno para frenar la expansión del covid-19.

De hecho, como señalan los responsables de esta empresa ubicada en el polígono industrial de Bóveda (Lugo), los bueyes fueron comprados una semana antes del inicio del confinamiento con la intención de ser sacrificados el 14 de marzo, día en el que entró en vigor el estado de alarma. Finalmente el parón generalizado de casi toda la industria los salvó del matadero hasta el 8 junio, día en el que se dictó la última prórroga de la situación de excepcionalidad.

«Para nosotros son los bueyes de la cuarenta porque fue en ese momento cuando empezamos a tener relación con ellos. De hecho, hubo que esperar a la recta final del período para poder sacrificarlos», apuntan desde Gutrei Galicia. Son ellos los que destacan la excelencia de su carne, un producto que, como dicen, hará las delicias de los comensales más exigentes debido a la «elevada cantidad de grasa veteada que tiene entre las fibras, aspecto este que aporta un sabor y jugosidad extraordinaria».

Esos matices no pasan desapercibidos para estos intermediarios que pueden presumir de ser la única empresa española que atesora cuatro galardones en el World Steak Challenge, el mundial oficioso de la carne. Sin ir más lejos, el año pasado tres despieces de su marca selecta Roxa d´Ouro se alzó con dos medallas de oro y una de plata en el certamen celebrado en Dublín.

Los bueyes que fueron indultados durante tres meses debido al coronavirus alcanzaron un peso canal conjunto que rondó las dos toneladas. Sus lomos —la parte más apreciada del animal— rondarán los 350 kilos, lo que se traducirá en algo más de 150 chuletones.

Aunque no han trascendido ni los precios de compra, ni venta, de estos dos animales nacidos y criados en una explotación ganadera del municipio pontevedrés de Oia, lo que se sabe es que el precio de cada kilo de su carne más selecta podría superar los 100 euros, una cantidad que, según los que han tenido la suerte de probarla, puede resultar incluso escasa si se compara con el placer que supone su degustación.

Newsletter Somosagro

Recibe todas las semanas la información más relevante del sector primario

Votación
0 votos
Comentarios

Los bueyes indultados por la cuarentena se han convertido en 150 chuletones