Bienestar animal, tierra e I+D+i, la receta de las granjas para hacer frente al covid

El Campus Terra se pone a servicio del sector para su formación específica

Vacas frisonas en un prado del concello lucense de Guitiriz
Vacas frisonas en un prado del concello lucense de Guitiriz

redacción

Falta solo una semana, el 30 de agosto, para que los ministros de Agricultura de la UE se reúnan durante tres días de modo informal para abordar asuntos como el impacto de la pandemia en el sector primario, además de analizar las fórmulas llevadas a cabo por los distintos miembros de la cadena agroalimentaria para superar este bache. Uno de los temas que están incluidos en la agenda es la creación de una certificación obligatoria sobre bienestar animal. La propuesta tiene por objetivo facilitar a los consumidores conocimientos sobre el origen y tratamiento al que fueron sometidos los animales de los que proceden los alimentos que compran.

El consumidor manda. Y como dicen desde la industria agroalimentaria ya no le vale cualquier cosa. Más allá de aquellos que compren atraídos por las ofertas, hay otro perfil que busca productos sanos, pero también que procedan de granjas comprometidas con el planeta. Esos consumidores no van a escatimar a la hora de pagar unos céntimos más. Lo que piden, que los animales sean tratados con dignidad y que las explotaciones respeten el medio ambiente. De ahí la razón por la que la distribución haya tenido que incorporar a sus lineales cada vez más productos de kilómetro cero.

Ese nuevo enfoque no es ajeno a buena parte de los ganaderos de la comunidad, la mayor productora láctea de España. Conscientes de que después de lo que ha pasado con el covid-19, solo ofreciendo productos de calidad, que respeten el medio ambiente y cuidado adecuado de los animales pueden sortear los avatares económicos que la inestabilidad provocada por la pandemia ha traído bajo el brazo.

Al menos eso es lo que se desprende de la encuesta realizada por el Campus Terra de la Universidade de Santiago (USC) entre ganaderos de la provincia de Lugo, cuyos datos preliminares fueron dados a conocer el viernes durante la presentación de un curso sobre gestión técnica y económica en explotaciones de leche al que acudieron unos 70 ganaderos, un seminario demandado por el 80 % de los profesionales que participaron en la encuesta.

Su perfil dista mucho del que conformaba el sector lácteo gallego hace veinte años. Son productores que tienen granjas de entre 50 y 100 animales con una superficie territorial de entre 20 y 40 hectáreas. Más allá del análisis que la semana que viene hagan los ministros en Bruselas, son ellos los que pueden hacer un balance más ligado al campo sobre lo que ha ocurrido al sector en los últimos meses.

Son ellos los que constatan que el coronavirus ha tenido un impacto directo en los precios de la leche, en la contratación del personal y también en la cotización de los animales destinados al consumo de carne. Incluso los amparados por el sello Ternera Gallega Suprema han visto como los precios se desplomaban con la excusa del cierre de la hostelería, primero, y de la no celebración de fiestas patronales, después. Ese escenario en el que, como creen, implicará un incremento de los controles sanitarios, además de una reducción de márgenes, provocará algo que ya empieza a apreciarse en el campo: paralización de la inversión y la menor dependencia de insumos externos para dar más cabida en las granjas a los forrajes o los pastos propios. De ahí la urgencia de poner en valor tierra de uso agrario que todavía está abandonada en Galicia, además de promover la leche y productos derivados de calidad.

Es ahí donde el Campus Terra, a través de la granja experimental que empezará a funcionar en breve en la finca Gayoso con 70 vacas en producción, juega un papel fundamental a la hora de convertirse en un referente de lo que deberían ser las explotaciones en base a lo que prima Bruselas: sostenibles, respetuosas con el medio ambiente y con el bienestar animal. Pero además rentables. ¿Cómo? Cuidando la calidad de la leche y transformando en productos de calidad. De ahí que como dijo la vicerrectora de Coordinación del Campus de Lugo, Montserrat Valcárcel, el campus se pone al servicio del sector para ofrecer a los ganaderos formación específica.

Lugo estrenará el próximo curso su nuevo centro de investigación ganadera

XOSÉ MARÍA PALACIOS
La granja ha sido construida para acoger hasta un total de 82 vacas
La granja ha sido construida para acoger hasta un total de 82 vacas

A la Granxa Experimental do Leite, impulsada por la Diputación y por la USC, estará abierta a los alumnos de enseñanza superior, pero también a los ganaderos

La Granxa Experimental do Leite, situada en Castro de Ribeiras de Lea, está lista para empezar a funcionar el próximo curso. Los trabajos de asfaltado exterior, única parte que faltaba, fueron adjudicados en semanas pasadas por la Diputación, que impulsa este proyecto con la Universidade de Santiago de Compostela (USC), en euros. Falta por realizar el equipamiento de aulas y de laboratorios, como explicó en días pasados la vicerrectora de Coordinación del campus de Lugo, Montserrat Valcárcel; pero el resto está listo, de modo que se coloca en el curso 2020-21 el comienzo de la actividad en las instalaciones.

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