«Na produción ecolóxica hai que estar máis pendente das colmeas»

Este apicultor de Muíños ganó el segundo concurso ibérico de mieles oscuras

Amable Perez Diz apicultor ecológico en el Muíños parque del Xurés
Amable Perez Diz apicultor ecológico en el Muíños parque del Xurés

ourense / la voz

Lejos de la contaminación, de carreteras transitadas y del ruido. En un paraje del Xurés, en Couso de Salas (Muíños) trabajan las abejas de Amable Pérez Diz, un apicultor que este año ha conquistado el paladar de los expertos ganando el segundo concurso hispanoluso de mieles ecológicas que se celebró en enero en León.

Este galardón supone un impulso para este joven muiñense de 25 años que lleva tres dedicándose a la producción de miel de calidad en A Baixa Limia. Lo que ahora es su profesión comenzó como una afición cuando era niño, recuerda, y se convirtió en una dedicación al asumir la explotación que tenía su abuelo, con la ayuda de una subvención para quienes se incorporan al sector primario.

Su opción por la producción ecológica tenía que ver con el entorno en el que viven él y las abejas, un lugar idóneo para la miel natural, en una zona alejada de grandes poblaciones. Ni siquiera es una parte de Galicia muy afectada por una de las plagas que ahora dañan a las colmenas, la avispa velutina.

Pero trabajar según los cánones de los sellos ecológicos requiere más esfuerzo que la producción convencional. «Hai que estar máis pendentes das colmeas, os tratamentos ecolóxicos non deixan restos nin no mel nin nas colmeas, son máis suaves pero algo menos efectivos que os químicos. Os apicultores convencionais téñeno algo máis fácil», explica el apicultor de Ecomel. Pero además del cuidado de las abejas y de las colmenas, todo el proceso siguiente de envasado es manual. Con todo, a partir de 300 colmenas, Amable Pérez Diz consigue sacar una producción anual de unos 3.500 kilos de miel. La sustancia que se consigue en esta zona de montaña es una miel oscura, fuerte, con propiedades medicinales con presencia de sales, lo que la hace aconsejable para deportistas, detalla Amable. Fueron características que convencieron al jurado de este certamen ibérico de mieles ecológicas. La de Ecomel consiguió el «panel de oro» y la puntuación más alta dentro de las mieles oscuras participantes, con 90,28 puntos.

Amable Pérez explica que en esta segunda edición había 36 muestras de España y Portugal, en las categorías de mieles claras u oscuras. Lo que diferencia a ambas, además de la tonalidad, es que es la oscura tiene más sales, aclara el apicultor. En su caso, porque sus apiarios están rodeadas por carballos. El roble no produce néctar, sino que segrega mielato, sustancia que las abejas transforman en miel después de deshumidificarlo, apunta Amable. Es ahí donde hay una gran cantidad de sales, lo que otorga a este tipo de miel una mayor conductividad. Amable Pérez ya se había presentado el año pasado a la primera edición del concurso, en la que consiguió el panel de plata y un quinto puesto, que este año ha mejorado.

Capítulo siempre difícil es la comercialización, pero Amable apunta que consigue vender su producción a través de tiendas ecológicas o gourmet en las ciudades gallegas. Este tipo de miel gusta mucho en la costa, porque allí lo que más abunda es la miel de eucalipto y esta de montaña a base de roble, castaño y silva o zarza es muy apreciada. De momento solo vende en Galicia pues para llevar fuera su miel necesitaría tener registro sanitario. De cara al futuro, intentará aumentar su producción para poder vivir mejor de esta actividad.

«Aquí non hai contaminación ningunha, somos catro gatos»

A este joven le gusta la vida en el campo y, además, en esta situación de confinamiento vivir en el medio rural sin duda es una ventaja en comparación con las ciudades. «Nas aldeas é moi distinto á cidade. Non estamos metidos na casa», apunta en este sentido. Tampoco ha notado un descenso de la contaminación por el parón de la actividad porque en su zona, simplemente, ya no la había. «Aquí non hai contaminación ningunha, quedamos catro gatos», apunta. En A Baixa Limia, dos tercios de los apicultores trabajan en ecológico, indica Amable, y consiguen vender, aunque tienen pendiente el sacar un sello común con la marca Xurés, así que en su caso la vende con la etiqueta Ecomel.

Como todo en este sector, depende del clima y ha habido años duros, con heladas o sequías que reducen la floración, También tuvo que realizar una inversión importante al inicio para comprar los bidones de acero inoxidable y el equipamiento para la extracción. Amable realizó una formación general para poder conseguir la subvención y siguió cursos de apicultura en Larouco o en el centro de la AGA en Allariz.

quién es

DNI. Amable Pérez Diz, natural de Couso de Salas (Muíños), residente en Mugueimes. Tiene 25 años.

Profesión. Es apicultor y produce al año 3.500 kilos de miel ecológica oscura que comercializa como Ecomel.

Momento. Este año ha ganado el segundo concurso hispanoluso de mieles ecológicas, en la categoría de mieles oscuras, con 326 muestras en el certamen.

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