La red de viveros públicos se prepara para los nuevos retos en sanidad forestal

M.C. REDACCIÓN

FORESTAL

Imagen de archivo de un castaño afectado por la avispilla
Imagen de archivo de un castaño afectado por la avispilla Antón Lois

Medio Rural invierte cerca de 29 millones de euros en la remodelación de centros y en la lucha contra las plagas para proteger un sector forestal que factura más de 2.400 millones.

12 sep 2026 . Actualizado a las 17:08 h.

Galicia es una potencia forestal. No solo porque el monte ocupa dos terceras partes del territorio gallego, sino porque la cadena monte-industria facturó el año pasado 2.462 millones de euros, según los datos del Informe da Cadea Forestal Madeira 2025 elaborado por la Axencia Galega da Industria Forestal (Xera) en colaboración coa Escola de Enxeñería Forestal da Universidade de Vigo. En la base de esta cadena están los árboles y blindar su salud resulta prioritario. No solo para garantizar el recurso que alimenta a todo el sector, sino también para lograr un equilibrio medioambiental, en línea con las directrices del Plan Forestal de Galicia. Cara a Neutralidade Carbónica.

Más allá de la lucha biológica para compartir plagas o la aplicación de tratamientos concretos para frenar el avance de los hongos, una forma de blindar la salud de las masas forestales, amenazadas por plagas como la avispilla del castaño, la lagarta peluda, la altica de los robles, la banda marrón o el gorgojo del eucalipto, es conservar los recursos genéticos forestales, trabajar en el desarrollo de plantas capaces de hacer frente a estas plagas o me, además de mejorar el manejo de plantas y semillas.

Eso es lo que hacen los ocho viveros forestales públicos que conforman la red dependiente de la Consellería do Medio Rural. Algunos de estos centros están ahora en proceso de remodelación. Al menos es lo que indican desde la Xunta en el informe presentado por la Consellería de Medio Rural en el Consello de este lunes sobre la labor desarrollada desde el 2013 por este departamento para garantizar la sanidad vegetal de las masas forestales de la comunidad.

Una de las instalaciones en las que se están desarrollando labores de reforma y acondicionamiento, con una inversión de 1,5 millones de euros, es el Centro de Sementes Forestais (Semfor) de Carballo. Ahí es donde se procesan frutos y semillas de las principales especies de árboles que conviven en los montes gallegos para su posterior suministro a viveros de toda Galicia.

Pero no es el único en el que se están haciendo cambios. También se están remodelando los de Santa Cruz, en el concello coruñés de Oleiros; y Os Trollos, en el municipio lucense de Bóveda. En total se dedicarán 450.000 euros para reforzar en ambos las labores de divulgación de la cultura forestal.

Además, está previsto realizar mejoras en el vivero de A Falmega, en Oroso, para optimizar, como dicen desde la Xunta, los trabajos de lucha integrada contra las distintas plagas forestales.

Los otros cuatro viveros públicos de la red son el de Sambreixo, en Guitiriz; A Chaira, en Pereiro de Aguiar; Os Milagros, en Maceda; y Areas, en la provincia de Pontevedra.

Pero la batalla contra las plagas también se libra en el monte. En su informe la Xunta recuerda que desde el 2013 se han destinado cerca de 29 millones de euros para la realización de distintos trabajos destinados a «garantir a saúde e a vitalidade do monte galego». Uno de los ejemplos a los que alude el informe es la batalla biológica para controlar el Dryocosmus kuriphilus, popularmente conocida como avispiña del castaño. En total, entre el 2015 y 2025 se liberaron más de siete millones de parásitos encargados de eliminar a este insecto tras asentarse en él. Solo esta estrategia costó cerca de 10 millones de euros, pero la Xunta también aplicó tratamientos para el resto de plagas.

Más allá de esto no hay que bajar la guardia. De ahí que haya una red de seguimiento para conocer la evolución de las masas forestales.