El CISC logra por primera vez en la historia editar genéticamente un árbol forestal para volverlo resistente a enfermedades
FORESTAL
Un equipo internacional liderado desde Galicia utilizó la célebre técnica CRISPR/Cas9 para «desactivar» el gen que el hongo de la enfermedad de la tinta aprovechaba para atacar al castaño.
26 jul 2026 . Actualizado a las 21:16 h.Los castaños europeos llevan años librando una batalla silenciosa contra enfermedades mortales como la enfermedad de la tinta y el cáncer del castaño. Sin embargo, las reglas del juego acaban de cambiar a su favor gracias a la ciencia. Un equipo internacional de investigación, liderado desde la Misión Biológica de Galicia (MBG-CSIC), dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, ha logrado un hito sin precedentes en la biotecnología forestal: editar por primera vez la genética de un castaño para bloquear la entrada a sus patógenos. Los científicos han conseguido la edición genética de un gen de susceptibilidad en el castaño europeo, lo que representa un avance significativo en la mejora genética de especies forestales y en la lucha contra enfermedades. El trabajo acaba de ser publicado en la revista científica Plant Stress.
Para entender el hallazgo hay que imaginarse ciertos genes de las plantas como si fueran puertas que, sin querer, dejan abierta la entrada a los invasores. Son los llamados genes de susceptibilidad. Cumplen funciones normales en el árbol, pero patógenos destructivos como Phytophthora cinnamomi (el hongo responsable de la enfermedad de la tinta) se aprovechan de ellos para infectar la planta. De esta forma, su inactivación o modificación mediante herramientas de edición genética puede reducir la capacidad del patógeno para causar enfermedad, aumentando así la tolerancia o resistencia de la planta.
El estudio fue liderado por el grupo de Biotecnología y Mejora Forestal de la Misión Biológica de Galicia y contó con la colaboración de investigadores de las universidades de Turín, Politécnica de Madrid y Santiago de Compostela. «El castaño europeo, sobre el que en nuestro grupo contamos con una gran trayectoria investigadora, de más de tres décadas, es una especie muy versátil, de gran importancia ecológica, económica y cultural en toda Europa», explica Elena Corredoira Castro, científica titular del CISC en la Misión Biológica. El problema, añade, es que se enfrenta a graves amenazas «como la enfermedad de la tinta y el cáncer del castaño, cuya gravedad ha aumentado en los últimos años debido al cambio climático». Por eso, una prometedora estrategia para combatir estas plagas es la edición genética, que permitirá inactivar los genes de susceptibilidad de las plantas para conferirles tolerancia a los patógenos.
Los recientes avances en edición genética, en particular la en la técnica denominada CRISPR/Cas9 —una suerte de «tijeras moleculares» de alta precisión— han mejorado la eficiencia y la precisión de la modificación genética en plantas, «permitiendo las modificaciones genómicas dirigidas con alta precisión y la edición simultánea de múltiples genes», añade Corredoira Castro. Pero, aún así, el proceso no ha sido sencillo. Editar las células de un árbol en el laboratorio y conseguir que después crezca una planta sana es un desafío enorme. Para lograrlo, los científicos combinaron la técnica CRISPR con métodos de cultivo in vitro en los que la Misión Biológica de Galicia es pionera desde hace tres décadas.«En este trabajo se ha comprobado que, combinando los sistemas de embriogénesis somática con al técnica CRISPR, es posible tanto incorporar genes marcadores o modificar los relacionados con la resistencia a enfermedades», concluye.
La investigadora explica también que, recientemente, se ha comprobado que el gen de susceptibilidad Cspmr4 podría estar implicado en los mecanismos de tolerancia a la enfermedad de la tinta.«En este trabajo, el objetivo principal fue silenciar ese gen en el castaño europeo con el fin de desarrollar plantas con mayor tolerancia», a la enfermedad. En el marco de este proyecto, los científicos han conseguido editar con éxito ese gen y observaron que, al silenciarlo, se activaban más defensas en la planta. Así, las raíces de los brotes de castaño modificados sufrieron un daño mucho menor (necrosis) al ser expuestas al hongo y los árboles editados reaccionaron de forma mucho más rápida y contundente para defenderse del ataque.
«Consideramos que este resultado, pionero, constituye un hito en biotecnología forestal, al demostrar la viabilidad de la edición dirigida de genes de susceptibilidad en especies leñosas», añaden desde el equipo de investigación. Pero es que, además, «supone la primera evidencia de la edición eficaz de un gen de susceptibilidad en una especie forestal, sentando las bases para futuras estrategias de mejora genética frente a enfermedades emergentes en árboles», concluyen.
