Los propietarios de montes piden compensaciones para las fincas dentro de la Red Natura

Fina Ulloa
Fina Ulloa OURENSE / LA VOZ

FORESTAL

Un momento de la asamblea general de la AFG, que se celebró en la Rectoral de Ansemil
Un momento de la asamblea general de la AFG, que se celebró en la Rectoral de Ansemil F. Ulloa

Quieren que se valore la aportación que hacen a la biodiversidad esos terrenos en los que tienen usos limitados y que no pueden explotar como los que están fuera de zonas protegidas

26 abr 2026 . Actualizado a las 10:36 h.

Los propietarios del monte gallego están preocupados por el futuro del la masa forestal y quieren tener más protagonismo en la toma de decisiones administrativas que les afectan. Están convencidos de que pueden aportar ideas que revertirán en beneficio de ese patrimonio natural, tanto en el ámbito de la prevención de incendios como para hacerlo más atractivo y rentable. Defienden que esa es la mejor fórmula para evitar el abandono del rural, que avanza al mismo ritmo que el envejecimiento y así lo recordaba Antonio Rigueiro, el presidente da Asociación Forestal de Galicia (AFG), que celebró su asamblea general en la Rectoral de Ansemil, en tierras de Celanova. El colectivo aglutina a algo más de mil socios entre propietarios particulares y colectivos, bien integrados en comunidades de montes, en cooperativas o en sociedades de fomento forestal.

«Esperamos que a nova lei de prevención de incendios se aprobe ao longo deste ano e que a Administración nos permita participar facendo alegacións e propostas de mellora. Pensamos que hai que dedicarlle máis atención a previr definindo, por exemplo, áreas estratéxicas que podan axudar a frear os lumes para que non se fagan incontrolables, como está sucedendo», destacaba Rigueiro. También reivindican que no tengan que ser solo los propietarios los que carguen con los costes de mantener limpias las zonas perimetrales. «Pensamos que a Administración debería de colaborar e mutualizar eses gastos», apuntaba el presidente, recordando que si quedan fincas sin desbrozar por ese envejecimiento y despoblación, que se limpien algunas resulta poco efectivo. Reclaman, en definitiva, facilidades y medidas que apoyen a los que apuestan por quedarse en el rural, evitando que las exigencias demasiado estrictas acaben siendo más perjudiciales que beneficiosas y generando más desánimo y abandono.

Una de esas cosas que quieren cambiar es la altura máxima permitida para la masa de matorral y arbusto. «Entendemos que si hai uns fentos ou silvas de 40 ou 50 centímetros, non dificultan parar un lume, pero pedir aos propietarios que manteñan o mato nunha altura de 10 ou 15 centímetros obriga a estar cortando cada quince días en moitas comarcas de Galicia», explicó Antonio Rigueiro.

Contra las plagas, diversificar y ensayar con nuevas especies

Los problemas sanitarios que afectan al pino radiata por la plaga de la banda marrón —está generando una mortandad muy elevada— y la moratoria establecida para sustituir las plantaciones tanto de estos árboles como de los eucaliptos, también fueron analizados en la cita. Una de las propuesta que salió de la reunión es que se realicen ensayos para introducir otras variedades de coníferas para diversificar en los montes gallegos la presencia de esta especie. Además piden un cambio en la fiscalidad que incide en las cortas de pinos para evitar penalizar la gestión activa y la sustitución de las masas afectadas por la plaga.

Otro de los acuerdos fue solicitar a la Xunta que los propietarios que tienen sus montes con limitaciones de uso por estar ubicados dentro de espacios de la Red Natura, puedan recibir otras compensaciones económicas por los servicios ecosistémicos que sus montes están proporcionando al medio, como la conservación de la biodiversidad y el paisaje. Y lo mismo solicitan para los propietarios de montes periurbanos que tienen un uso social o recreativo. El colectivo también espera que este mismo año se apruebe la nueva ley de montes vecinales en mano común. «Queremos que nela se manteñan as catro características fundamentais que os definen: ser indivisibles, inembargables, inalienables e imprescriptibles», resumió el presidente de la AFG. La entidad, sigue marcándose como uno de sus objetivos la lucha contra el minifundio y promueve la puesta en marcha de agrupaciones de gestión forestal conjunta.