Objetivo de la Xunta para el 2026: que no ardan más de 29.207 hectáreas

redacción LA VOZ

FORESTAL

Incendio forestal en Entrecruces hace unos días
Incendio forestal en Entrecruces hace unos días Basilio Bello

El nuevo Pladiga aumenta el margen tras el desastre del 2025, el tercer peor año de la historia en Galicia, e incrementa a 35 las parroquias de alto riesgo

29 mar 2026 . Actualizado a las 11:29 h.

La Xunta ha subido hasta las 29.207 hectáreas su objetivo límite de superficie tocada por el fuego para este año. Al menos, eso es lo que recoge el plan antiincendios de Galicia (Pladiga) al que ha tenido acceso Europa Press antes de su aprobación por parte del Consello de la Xunta. La cifra supone 10.000 hectáreas más que el límite estipulado el año anterior. La razón es que las 118.763,5 hectáreas quemadas en el 2025 han roto la media sobre la que se calcula este objetivo, que responde al promedio de terreno pasto de las llamas en Galicia en los últimos diez años.

De hecho, la propia Xunta reconoce en el informe que el año pasado «no se cumplió casi ninguno» de los objetivos marcados para la campaña del 2025. «Se trató de un año malo en cuanto a la incidencia y gravedad de los fuegos», resume el documento. El hecho es que las 118.763,5 hectáreas arrasadas en el 2025 suponen el tercer peor dato en la serie histórica (desde 1976), solo por detrás de 1989 (198.998,2 hectáreas) y 1978 (119.633,7 hectáreas). De ahí que el objetivo marcado para el 2026 sea el de mayor superficie quemada en la última década, ya que hay que remontarse al 2014 para encontrar una meta peor (por encima de las 30.000 hectáreas por entonces).

También se espera no superar los 282 fuegos (hubo 310 en el 2025), así como que no haya más de 26 situaciones de nivel 2, las que se decretan cuando hay amenaza para viviendas. Este último dato viene determinado por las 104 activaciones de ese nivel que hubo en el 2025 —incluida toda la provincia de Ourense entre el 12 y 26 de agosto—, lo que contrasta con solo una situación 2 registrada en el 2024.

En lo tocante a objetivos concretos, Medio Rural apunta a «continuar con la tramitación» del anteproyecto de ley de lucha contra incendios de Galicia, que acumula años de retraso desde que la Xunta lo anunció en el 2021, a raíz de la comisión parlamentaria de estudio que se creó tras los incendios del 2017.

También explorará un proyecto piloto de colaboración con la población local de cara a la vigilancia de incendios en los montes vecinales en mano común, que registran el 56 % de los fuegos en los últimos diez años.

En línea con años anteriores, los fuegos superiores a 25 hectáreas se deberán mantener por debajo del 2% del total y se prevé que los de una hectárea o menos supongan más del 70%.

El plan apuesta por situar el tiempo de reacción a un fuego por debajo de los 22 minutos (media de los últimos 10 años), así como bajar de las seis horas y 18 minutos la extinción.

Aumento de parroquias priorizadas

Por su parte, las parroquias de alta actividad incendiaria (PAAI) aumentan a 35, son nueve más que las 26 del 2025. La gran mayoría están en Ourense (26), con cinco en Pontevedra, cuatro en A Coruña y ninguna en Lugo.

Respecto al año pasado, son 11 las nuevas parroquias de alto riesgo: dos en Maceda (parroquias de Castro de Escuadro y Santiso); dos en A Mezquita (Chaguazoso y A Vilavella); Avión (Nieva); A Gudiña (Parada da Serra); Carballeda de Valdeorras (Casaio); Vilardevós (Vilar de Cervos); Vilar de Barrio (Rebordechau); Ourense, parroquia homónima; y Padrenda, parroquia homónima. En cambio, solo salen dos del listado por la mejora de su situación: A Mezquita (Santigoso) y Muíños (Prado de Limia).

Las parroquias de alto riesgo de incendio son aquellas que acumulan una media anual de siete fuegos o más en el último lustro, así como las que hayan sufrido dos incendios o más superiores a las 200 hectáreas en los últimos 10 años.

En detalle, A Gudiña es el municipio con más parroquias de alto riesgo, con un total de cuatro. Seguido de A Mezquita (3). La lista de ayuntamientos en la provincia de Ourense con PAAI es la siguiente: Maceda (2), Cualedro (2), Calvos de Randín (2), Oímbra (2), Vilariño de Conso (2), Vilardevós, Avión, Melón, Ourense, Padrenda, Carballeda de Valdeorras, Chandrexa de Queixa, Muíños y Vilar de Barrio.

En Pontevedra, los municipios en este listado son: O Porriño (2), Dozón, Arbo y Salceda de Caselas. En la provincia de A Coruña son: Boiro (2), Carballo y Lousame.

Objetivos incumplidos en el 2025

En este informe, el Gobierno gallego reconoce que «no se cumplió casi ninguno» de los objetivos marcados para la campaña del 2025 debido a los grandes incendios de agosto. «Se trató de un año malo en cuanto a la incidencia y gravedad de los fuegos», resume.

El hecho es que las 118.763,5 hectáreas arrasadas en el 2025 suponen el tercer peor dato en la serie histórica (desde el 1976), solo por detrás del 1989 (198.998,2 hectáreas) y 1978 (119.633,7 hectáreas).

Un total de 18 fuegos superaron las 500 hectáreas de superficie, con un global de 111.874,9 hectáreas (el 94,2% del total).

El 86% del total quemado en 2025 se registró en la provincia de Ourense, con 101.584 hectáreas. En Lugo ardieron 13.694 hectáreas, mientras que Pontevedra (1.973,4 hectáreas) y A Coruña (1.512 hectáreas) quedan muy lejos de esas cifras.

Más personal y medios

Tal y como anunció el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, el pasado lunes, habrá un aumento de personal y medios. Está prevista la incorporación de 42 nuevas brigadas en alto riesgo, que suponen 168 efectivos más.

En el Pladiga 2026 se observa que estas 168 plazas se asignan en una contratación a empresa pública _126 peones de brigada y 42 jefes para cada una de las brigadas_. También se encuentra en el periodo de alto riesgo un total de 3.069 trabajadores de personal de la Xunta, 15 más que los 3.054 que recogía el documento del 2025.

El personal en alto riesgo de entidades locales pasa de 1.968 a 1.998, mientras los dependientes del Estado se mantienen en 65. De forma global, los trabajadores en alto riesgo en el Pladiga entre diferentes administraciones se elevan a 5.412, lo que se traduce en 213 más que en el 2025. No obstante, el Gobierno gallego cifra cada año en hasta 7.000 el dispositivo humano con el que poder contar en caso de necesidad en verano.

También se refuerza la Unidade de Directores de Extinción de la Xunta (UDEX), que pasa de seis a un total de 15 expertos, centrados en los grandes incendios forestales.

Además, se incorporan cuatro medios aéreos _dos aviones más de carga en tierra, un avión de coordinación y un helicóptero pesado_, hasta un total de 24 dependientes de la Xunta. Los del Estado serán entre nueve y diez aviones y helicópteros.

Está prevista la adquisición de ocho motobombas del servicio antincendios (SPIF) en el  2026 y de cinco máquinas hidrostáticas polivalentes.

Estas medidas se suman a las diferentes novedades tecnológicas avanzadas por Rueda: tres drones que se incorporan _en colaboración con Abanca_ para zonas de difícil acceso, un aumento a 241 videocámaras de vigilancia, la aplicación de pruebas piloto de IA para detección de fuegos, así como la nueva aplicación móvil para que la ciudadanía pueda avisar de fuegos.

Incremento de prevención

El plan de prevención que recoge el Pladiga estima actuar en 2026 en 33.880,4 hectáreas, unas 14.000 hectáreas más que las cerca de 20.000 del 2025. Habrá 551 brigadas dedicadas a prevención, medio centenar más que el año anterior, con un total de 2.789 efectivos (propios y a través de convenio).

Mientras, un total de 284 municipios están actualmente adheridos al convenio de limpieza de franjas secundarias, que duplica presupuesto a 25 millones.

Un tercio de Red Natura y Parques Nacionales ardieron

En la memoria del Pladiga figura que en la última década ardió un tercio de la superficie de los parques naturales gallegos, con 15.615 hectáreas arrasadas y 188 incendios. El de Baixa Limia-Serra do Xurés es el más castigado, con 166 fuegos y 11.751 hectáreas. Igualmente, en los últimos diez años se quemaron 119.930 hectáreas de espacios protegidos de zonas ZEC y 41.200 hectáreas de zonas ZEPA, ambas pertenecientes a Red Natura, lo que supone respectivamente el 32% y el 40% de la superficie de cada territorio _parte de la superficie afectada es coincidente en zonas con ambas figuras_.