Recoger setas en Ourense tras los fuegos: «Os bosques queimados poden tardar anos en recuperar os cogumelos»

M.C. REDACCIÓN

FORESTAL

ALBERTO LÓPEZ

El presidente de la asociación micológica ourensana Os Cogordos habla de cómo el fuego puede afectar a los hongos, un aprovechamiento forestal del que los aficionados solo pueden recoger dos kilos por día para consumo propio

20 sep 2025 . Actualizado a las 19:06 h.

La temporada de setas ha dado el pistoletazo de salida en Galicia. Pero los que estaban acostumbrados a ir a los bosques de Ourense no verán los paisajes de otros años. No los verán en buena parte de las 4.825 hectáreas de frondosas (un 5% de las 96.500 hectáreas que según la Xunta se habían quemado a principios de septiembre) que arrasaron los incendios de agosto. La razón es que lo habitual es que los fuegos forestales destruyan la mayor parte de micelios superficiales, pero también por los cambios químicos que se producen en el suelo como la pérdida de materia orgánica, por ejemplo. La pregunta es saber cuándo podrán recorrer de nuevo esos parajes en busca de setas con interés micológico para los aficionados, la mayor parte interesados en aquellas con uso culinario. La respuesta no podría ser más gallega: pues depende.

Porque como explica el presidente de la asociación micológica ourensana Os Cogordos, José Luis Rico, «a micoloxía non é unha ciencia exacta e haberá partes nas que árbores como castiñeiros ou carballos poida recuperar e outros que non. Tamén onde o lume non foi tan forte recuperarán antes, pero o que está claro é que onde o lume foi forte tardarán anos en recuperarse os cogumelos. Hai expertos que din que tardarán de vinte a sesenta anos». 

Podría ser el caso de los boletus, un género de hongos muy popular en gastronomía y uno de los más buscados en los bosques. De hecho, en los últimos años no es la primera vez que se encuentran en los montes de Monterrei o Cualedro ejemplares de este hongo de gran tamaño. Porque esta es una seta simbiótica, de esas que establece una relación con árboles y plantas, formando micorrizas. En esa convivencia equilibrada, la seta obtiene carbihidratos del árbol a cambio de ayudar al árbol a alimentarse con el agua y nutrientes del suelo. 

También recuerda que hay setas pirófilas que, aunque no tienen tanto interés para los aficionados, son capaces de reproducirse en maderas quemadas. Lo que hacen es restablecer las condiciones originales del suelo para que en uno o dos años estos pueden volver a ser colonizados por otro tipo de hongos.

Pero independientemente del hongo que sea y de los bosques a los que se vayan a recoger las setas, no pueden arranzarse de cualquier manera. Porque en junio del 2020 entró en vigor el decreto que regula en Galicia los aprovechamientos forestales como los hongos, limitando a dos kilos por persona y día las setas que un particular puede recoger para consumo propio. Pero cuando el monte tiene un plan de gestión, su titular puede acotar el terreno en el que recoger setas. En este sentido, el decreto explica «que los aprovechamientos para consumo propio y los aprovechamientos con fines científicos o didácticos son libres, excepto que la persona titular regule el acotamiento de su aprovechamiento en el instrumento de ordenación o gestión forestal o comunique el acotamiento de este aprovechamiento que, en cualquier caso, deberá señalizar».

Lo que no podrán hacer en ningún caso es recoger setas de noche, ni tampoco cortarlas de cualquier manera. Ha de usarse un cuchillo o una navaja, pero no se emplearán otro tipo de instrumentos para arrancarlas.