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Medio Rural ayudará a las comunidades de montes a gestionar los pagos por carbono

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

FORESTAL

Martina Miser

En los próximos meses, el cobro por este gas será declarado como un aprovechamiento forestal, lo que puede suponer una fuente de riqueza alternativa que ayude a realizar una gestión de los montes sostenible y activa

25 nov 2022 . Actualizado a las 09:34 h.

Hace ya un tiempo que los bosques se han convertido en una forma de que las empresas compensen sus emisiones de carbono a la atmósfera. De hecho, la fundación Arume, por ejemplo, cuenta ya con un programa que le ha permitido recuperar zonas que han sido devastadas por los incendios forestales gracias a los pagos que realizan industrias como Cooperativas Lácteas Unidas (CLUN). Ahora, la Axencia Galega da Industria Forestal (XERA) está trabajando en el diseño de un programa que permita a las comunidades de montes participar también de este mercado y convertirlo en una nueva fuente de ingresos para estas entidades que les ayude a realizar una gestión de los montes sostenible y activa. 

El director de XERA, Jacobo Aboal, inauguró el jueves en Lugo una jornada sobre el mercado del carbono y el sector forestal, organizada por el distrito forestal Lugo-Sarria. Allí anunció que la Xunta tiene la intención de proteger a las comunidades de montes vecinales para asegurar que el pago por el carbono sea justo. La iniciativa estuvo destinada a los propietarios forestales, entre los que se encontraban comunidades vecinales, empresas y consultoras de servicios forestales.

Aboal destacó que, ante la situación de cambio climático, en los próximos meses se declarará el cobro del carbono como un aprovechamiento forestal. Porque, en su opinión, las empresas serán incapaces de alcanzar los objetivos de descarbonización en pocos años y eso las obligará a la compra de emisiones, lo que supondrá una oportunidad para aquellos propietarios que disponga de montes, que tendrá un recurso con valor en el mercado. De hecho, en su opinión, el carbono puede generar una fuente de riqueza alternativa que ayude a ahondar en la gestión forestal sostenible y activa, poniendo en valor el rural y luchando contra su abandono.

Según el director de XERA, Galicia se encuentra en una situación inmejorable, por eso el Gobierno quiere proponer una serie de medidas necesarias para proteger la integridad de las comunidades de montes. Los contratos de cesión de los derechos de carbono, incidió, son un acto de disposición y, como tal, hay que darle debida explicación a todas las personas comuneras en asamblea general, para así contar con el apoyo mayoritario de los vecinos y valorar las mejores opciones para los productores.

La idea de Medio Rural pasa por disponer de un sistema de créditos de carbono de carácter voluntario. Este servirá de nexo entre los titulares del monte y aquellas personas que quieran comprar créditos, bien como intermediarios o bien como agentes finales, con el objetivo de reducir o hacer nulas sus emisiones. A diferencia del sistema estatal, que está dirigido a zonas incendiadas o que no estuvieran arboladas en los últimos 30 años, el sistema gallego se basará en la gestión forestal sostenible y activa como herramienta diferencial para secuestrar un número de toneladas de carbono adicionales frente a aquellos bosques abandonados. De esta forma, no solo se contabilizará el carbono almacenado por la cubierta arbórea, sino también el que queda secuestrado en productos de madera, fomentando aquellos que presenten ciclos de vida larga, como son todos los relacionados con fines estructurales, por ejemplo, en construcción.