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Un mercado que ya era global cuando los romanos talaban los bosques gallegos

maría cedrón REDACCIÓN / LA VOZ

FORESTAL

DUVI

La descarbonización reactiva el uso de una materia prima con multitud de usos

06 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El mercado de la madera es global desde mucho antes de que fuera acuñado el término globalización. Los romanos consiguieron sustentar su imperio gracias al comercio de esta materia prima, un bien que destinaban a la construcción de edificios, barcos o leña. Y no había lugar en Europa, incluida Galicia, donde un legionario hubiese enarbolado su espada vencedora en el que luego no acabaran talando unos árboles. Y su madera era llevada a Roma o era usada para construir infraestructuras como las canalizaciones de pino halladas en el balneario de Lugo.

Aunque ahora el sector forestal gallego tiene solo una miga de un pastel dominado por Estados Unidos, Rusia, Canadá y Suecia, en el caso de la rolla de pino; o por Estados Unidos, China, Canadá y Rusia, en madera aserrada, tiene un gran potencial. Entonces, ¿por qué no convertir la actual coyuntura en una oportunidad?

Y basta ver qué está haciendo China o qué pretende hacer Rusia con la paralización de sus exportaciones de rolla. Mientras la primera se ha convertido en el gran sumidero de madera del mundo para abastecer su consumo interno y exportar el excedente de materia transformada, la segunda quiere que Finlandia o Suecia dejen de llevarse el valor añadido de la materia prima que producen sus bosques. Su objetivo: transformar lo que antes trabajaban otros.